Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
.
y pensar amor
que en la vida antes de ti
jamás se me dio mudar
de piel por vanas ilusiones
..siempre supe calcular
..con fiel balanza
..los haberes y ganancias
en el amor.... amor
fui fiel a mi palabra
acaricié con respeto el alma
regué con agua tibia y blanca
las penas que penaban
en los corazones cual fantasmas
lo mío nunca fue hacerle
caso a los cantos de sirenas
ni atender los guiños de quimeras
tú lo sabes
alguna parte de tu corazón
aún es mi testigo
algo me dijo al oído
....me susurro o me mintió
al decirme que lo tuyo no era fatuo
y te amé.. te miré y me enamoré
de tu mirada verde de agua clara
ay amor.. de tus caderas
de los relámpagos de tu cabello
que clareaban las curvas
desde el horizonte hasta tus hombros
tu espalda cielo piel de oro
y tus vértebras que en su momento
-ay Señor por qué me las quitaste-
fueron punto suspiro y seguido
y besos y comas y los versos de tu alma
y el poema de mi vida.. vida
y pensar que te medí sirena
con suspiros de quimera
.y que cuando más justifiqué tu huída
te pesé contra aureolas de los ángeles
y con sus mismas plumas te inventé
una y otra vez en medio de mis brazos
hasta fundirme en ti.. amor
y hacer de ti en mí.. mi nueva piel
Due® 18.2.10
.
y pensar amor
que en la vida antes de ti
jamás se me dio mudar
de piel por vanas ilusiones
..siempre supe calcular
..con fiel balanza
..los haberes y ganancias
en el amor.... amor
fui fiel a mi palabra
acaricié con respeto el alma
regué con agua tibia y blanca
las penas que penaban
en los corazones cual fantasmas
lo mío nunca fue hacerle
caso a los cantos de sirenas
ni atender los guiños de quimeras
tú lo sabes
alguna parte de tu corazón
aún es mi testigo
algo me dijo al oído
....me susurro o me mintió
al decirme que lo tuyo no era fatuo
y te amé.. te miré y me enamoré
de tu mirada verde de agua clara
ay amor.. de tus caderas
de los relámpagos de tu cabello
que clareaban las curvas
desde el horizonte hasta tus hombros
tu espalda cielo piel de oro
y tus vértebras que en su momento
-ay Señor por qué me las quitaste-
fueron punto suspiro y seguido
y besos y comas y los versos de tu alma
y el poema de mi vida.. vida
y pensar que te medí sirena
con suspiros de quimera
.y que cuando más justifiqué tu huída
te pesé contra aureolas de los ángeles
y con sus mismas plumas te inventé
una y otra vez en medio de mis brazos
hasta fundirme en ti.. amor
y hacer de ti en mí.. mi nueva piel
Due® 18.2.10
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