abcd
Poeta adicto al portal
Qué no haya fin,
qué nada acabe y que nada dure para siempre,
que los caminos desconocidos no tengan un principio final.
Que el fin sea empezar en una sombra,
que no sobren luces
que el fin vuelva vaho inútil todo instante también inútil.
Que sea un barco,
un avión, un caballito,
que toda la calesita te aplaste,
y sonrías, porque no acaba,
y sonrías porque siempre hay una vuelta mas por dar.
Y si hay un brote de epilepsia en los labios,
pronuncia los nombres que más quieras,
los nombres innecesarios,
pronunciame como punto final,
total no hay fin que valga una espera llena de miedos.
Ojala nunca se repitan los misterios,
ojala que la poesía sea una vida ganada y no perdida.
Que no haya fin,
que todo dolor sea eterna salvación ulterior,
que toda caricia se guarde en el rincón más íntimo del corazón,
que el alma, que eso que tenemos dentro tenga vida.
Que nos enamoremos todos los días,
de ellas, de ellos, de lo único que en realidad no poseemos.
Que el movimiento axiomático de los peces
desplace la existencia de la razón.
Que no hay infinitos laberintos,
si tu sabes sumar hasta mil, y yo solo hasta cien,
y que importa
en todo puerto se respira un nuevo mundo que en realidad es solo fuego del mar.
Como el amor, como la pasión.
Que no haya fin,
que esta noche,
que la noche de mañana,
que la de ayer,
que ninguna noche acaba sin un poco de soledad.
qué nada acabe y que nada dure para siempre,
que los caminos desconocidos no tengan un principio final.
Que el fin sea empezar en una sombra,
que no sobren luces
que el fin vuelva vaho inútil todo instante también inútil.
Que sea un barco,
un avión, un caballito,
que toda la calesita te aplaste,
y sonrías, porque no acaba,
y sonrías porque siempre hay una vuelta mas por dar.
Y si hay un brote de epilepsia en los labios,
pronuncia los nombres que más quieras,
los nombres innecesarios,
pronunciame como punto final,
total no hay fin que valga una espera llena de miedos.
Ojala nunca se repitan los misterios,
ojala que la poesía sea una vida ganada y no perdida.
Que no haya fin,
que todo dolor sea eterna salvación ulterior,
que toda caricia se guarde en el rincón más íntimo del corazón,
que el alma, que eso que tenemos dentro tenga vida.
Que nos enamoremos todos los días,
de ellas, de ellos, de lo único que en realidad no poseemos.
Que el movimiento axiomático de los peces
desplace la existencia de la razón.
Que no hay infinitos laberintos,
si tu sabes sumar hasta mil, y yo solo hasta cien,
y que importa
en todo puerto se respira un nuevo mundo que en realidad es solo fuego del mar.
Como el amor, como la pasión.
Que no haya fin,
que esta noche,
que la noche de mañana,
que la de ayer,
que ninguna noche acaba sin un poco de soledad.
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