RosaBlanca del Sur
Poeta recién llegado
Algo para recordar...
Buscando un rayo de luna
que se alejaba a mi paso,
desde aquel hermoso ocaso
toda es mía la fortuna.
Yo vi a una hermosa cuncuna
convertirse en mariposa,
volando de rosa en rosa
me guió por entre el bosque...
me acompañaba mi gozque
y una ardilla revoltosa.
Me internaba en la espesura
entre raíces de pino,
suave aroma, a mi, vino
mansamente, sin premura.
Las flores con su tersura
acariciaban mi andar
y las aves al gorjear
acariciaban mi oído,
la lunita ya se ha ido
y ahora empieza a clarear.
El bosque también es bello
a los rayos del rey Sol
que penetran tornasol
por mi enredado cabello.
Se deslizan por mi cuello
las gotitas de rocío
que han emanado del río
de mañana muy temprano
cuando rozaba, mi mano,
un pétalo húmedo y frío.
Quisiera vivir mis días
revolcada en mil matices,
que los negros y los grises
se troquen en alegrías.
Junto con mis elegías
de noche y día soñar
que nunca cese mi andar
y el corazón esté en calma,
llevando siempre en el alma
algo para recordar.
Buscando un rayo de luna
que se alejaba a mi paso,
desde aquel hermoso ocaso
toda es mía la fortuna.
Yo vi a una hermosa cuncuna
convertirse en mariposa,
volando de rosa en rosa
me guió por entre el bosque...
me acompañaba mi gozque
y una ardilla revoltosa.
Me internaba en la espesura
entre raíces de pino,
suave aroma, a mi, vino
mansamente, sin premura.
Las flores con su tersura
acariciaban mi andar
y las aves al gorjear
acariciaban mi oído,
la lunita ya se ha ido
y ahora empieza a clarear.
El bosque también es bello
a los rayos del rey Sol
que penetran tornasol
por mi enredado cabello.
Se deslizan por mi cuello
las gotitas de rocío
que han emanado del río
de mañana muy temprano
cuando rozaba, mi mano,
un pétalo húmedo y frío.
Quisiera vivir mis días
revolcada en mil matices,
que los negros y los grises
se troquen en alegrías.
Junto con mis elegías
de noche y día soñar
que nunca cese mi andar
y el corazón esté en calma,
llevando siempre en el alma
algo para recordar.
- RosaBlanca del Sur