abcd
Poeta adicto al portal
Que incendies todos mis libros, que yo mire como sus cenizas lavan mi conciencia,
que cuentes mis secretos, y rías, y rían, y que la risa sea todo un orbe racista, andropausico, minimalista,
que mis miedos se lean en tus ojos, y en los espejos que tus ojos embellecen y que la memoria sea tentada a morir en cada gesto de desprecio inocente,
que vuelvas a aprender a querer, que el amor no sea más un objeto bello al cual se desea destruir,
que no haya otro espacio infinito más que tu pecho dormido, y entredormido y despierto,
que la soledad que admiras sean los brazos, los pies que te acompañan y te cubren del frío para tener frío, hambre y sed otra vez,
que sientas un odio tan grande que no te deje olvidar el amor en que yo te dormía,
que te duela dolerme, que te exista y yo tiemble de alegría, o menos, o casi nada, o tan solo que te exista, que te exista, que te exista.
que cuentes mis secretos, y rías, y rían, y que la risa sea todo un orbe racista, andropausico, minimalista,
que mis miedos se lean en tus ojos, y en los espejos que tus ojos embellecen y que la memoria sea tentada a morir en cada gesto de desprecio inocente,
que vuelvas a aprender a querer, que el amor no sea más un objeto bello al cual se desea destruir,
que no haya otro espacio infinito más que tu pecho dormido, y entredormido y despierto,
que la soledad que admiras sean los brazos, los pies que te acompañan y te cubren del frío para tener frío, hambre y sed otra vez,
que sientas un odio tan grande que no te deje olvidar el amor en que yo te dormía,
que te duela dolerme, que te exista y yo tiemble de alegría, o menos, o casi nada, o tan solo que te exista, que te exista, que te exista.