Ad Libitum
Poeta recién llegado
El mundo se va a la mierda.
Un bosque que es hogar
es acordonado
por un funeral de máquinas.
El sonido premonitorio
de las sierras mecánicas
va dejando a su paso
un cementerio de árboles
sin nombre
ni epitafio.
El mundo se va a la mierda
Una mujer sirve condena por homicidio
tras ser secuestrada por un hombre,
golpeada, amenazada,
y tras despertar con el espanto
de encontrar el cadáver silencioso
de su hija
en su pecho.
Un humedal se quema
y millones de aves migratorias
pierden su Norte en el virar del fuego.
El mundo
se va
a la mierda.
Y tú apareces,
como única imagen
en mi ruido de siempre.
Carita de no haber roto un plato
negándote a barrer
los cristales del suelo
de mi pecho.
Sangra savia caliente mi piel decapitada,
derraman mis costillas nanas como esqueletos,
tu voz está en un aire en que ya no me encuentro,
reptiles calcinados cubren de muerte el suelo
y yo respiro vidrio en el núcleo de este incendio.
Un bosque que es hogar
es acordonado
por un funeral de máquinas.
El sonido premonitorio
de las sierras mecánicas
va dejando a su paso
un cementerio de árboles
sin nombre
ni epitafio.
El mundo se va a la mierda
Una mujer sirve condena por homicidio
tras ser secuestrada por un hombre,
golpeada, amenazada,
y tras despertar con el espanto
de encontrar el cadáver silencioso
de su hija
en su pecho.
Un humedal se quema
y millones de aves migratorias
pierden su Norte en el virar del fuego.
El mundo
se va
a la mierda.
Y tú apareces,
como única imagen
en mi ruido de siempre.
Carita de no haber roto un plato
negándote a barrer
los cristales del suelo
de mi pecho.
Sangra savia caliente mi piel decapitada,
derraman mis costillas nanas como esqueletos,
tu voz está en un aire en que ya no me encuentro,
reptiles calcinados cubren de muerte el suelo
y yo respiro vidrio en el núcleo de este incendio.