Flor de Lys
Poeta adicto al portal
La noche se torna peligrosa al hilo de una mirada.
La tranquilidad de tus pasos empiezan a inquietarse.
Tu corazón se desboca rodeado por la angustia.
Presientes estar en el día y hora equivocados.
Tus pasos se aceleran,
ya nada puedes hacer,
estas presa de unos brazos
que no son deseados,
que no te ofrecen protección.
Buscan hacerte daño y no puedes desasirte de ellos.
Estas atrapada y no puedes gritar pues tu boca esta silenciada
por unas manos fuertes, unas manos toscas...
Tu libertad queda atrapada en la noche,
donde alguien creyó tener potestad sobre ti,
sobre tu cuerpo, sobre tu voluntad...
Alguien que decidió que tenia derecho sobre todo lo que no le pertenece,
alguien a quien no le importa el dolor que causa...
Lágrimas cautivas y ahogadas por el dolor
resbalan libres por las mejillas.
Dolor desbordado por el ultraje al alma.
El silencio se acrecenta,
ya no sientes miedo,
ni desolación,
solo gritos teñidos de silencio.
Nada será como antes,
pues queda tatuado en tu piel cada roce de esas manos,
cada aroma que desprende la sin razón de la humillación,
del ultraje...
Tu vida se oscureció aquella luna
Donde se sintió con derecho a ti,
a tu libertad...
"De camino a casa quiero ser libre, no valiente".
La tranquilidad de tus pasos empiezan a inquietarse.
Tu corazón se desboca rodeado por la angustia.
Presientes estar en el día y hora equivocados.
Tus pasos se aceleran,
ya nada puedes hacer,
estas presa de unos brazos
que no son deseados,
que no te ofrecen protección.
Buscan hacerte daño y no puedes desasirte de ellos.
Estas atrapada y no puedes gritar pues tu boca esta silenciada
por unas manos fuertes, unas manos toscas...
Tu libertad queda atrapada en la noche,
donde alguien creyó tener potestad sobre ti,
sobre tu cuerpo, sobre tu voluntad...
Alguien que decidió que tenia derecho sobre todo lo que no le pertenece,
alguien a quien no le importa el dolor que causa...
Lágrimas cautivas y ahogadas por el dolor
resbalan libres por las mejillas.
Dolor desbordado por el ultraje al alma.
El silencio se acrecenta,
ya no sientes miedo,
ni desolación,
solo gritos teñidos de silencio.
Nada será como antes,
pues queda tatuado en tu piel cada roce de esas manos,
cada aroma que desprende la sin razón de la humillación,
del ultraje...
Tu vida se oscureció aquella luna
Donde se sintió con derecho a ti,
a tu libertad...
"De camino a casa quiero ser libre, no valiente".
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