Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
Alguien tiene que nacer en esta historia,
que los heridos reclamen salvación
en las ventanas oscuras de cualquier tienda
abierta.
En las noches los incendios se hacen apasionados,
y las caras se sumergen en soponcios extraños,
te puedo ver morir de placer entre mis manos,
y hacer que la noche incierta
te haga abrir el corazón,
así tal vez;
puedas comprender que todo no está
perdido
y que los álamos que crecen en mi cabeza:
solo son mariposas disfrazadas de amor.
que los heridos reclamen salvación
en las ventanas oscuras de cualquier tienda
abierta.
En las noches los incendios se hacen apasionados,
y las caras se sumergen en soponcios extraños,
te puedo ver morir de placer entre mis manos,
y hacer que la noche incierta
te haga abrir el corazón,
así tal vez;
puedas comprender que todo no está
perdido
y que los álamos que crecen en mi cabeza:
solo son mariposas disfrazadas de amor.
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