Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alguna mañana, cuando yo ya no esté contigo,
cuando grites mi nombre y no puedas hablarme
cuando mucho me necesites y no puedas abrazarme
sabrás cuánto te he amado, cuanto te he querido
Algún día, cuando todos de ti se alejen,
recordarás que yo me moría a diario por verte
y querrás que desde el pasado yo regrese,
sabrás que eran tuyos mi corazón, mi vida y mi mente.
En algún momento, darás lo mejor de ti sin pedir un clavo
y aunque estarás tranquila por haberte quedado sin algo,
quien tu amas te cuestionará y te dirá en tu cara,
que no eres lo que necesita, que lo dado no valió nada.
Esa noche sentirás el rechazo y él te cerrara su puerta,
entonces suplicarás llorando con una herida abierta
y escucharas con dolor que en su vida ya no te quiere,
sólo entonces entenderás lo que tu hoy a mi me hieres.
cuando grites mi nombre y no puedas hablarme
cuando mucho me necesites y no puedas abrazarme
sabrás cuánto te he amado, cuanto te he querido
Algún día, cuando todos de ti se alejen,
recordarás que yo me moría a diario por verte
y querrás que desde el pasado yo regrese,
sabrás que eran tuyos mi corazón, mi vida y mi mente.
En algún momento, darás lo mejor de ti sin pedir un clavo
y aunque estarás tranquila por haberte quedado sin algo,
quien tu amas te cuestionará y te dirá en tu cara,
que no eres lo que necesita, que lo dado no valió nada.
Esa noche sentirás el rechazo y él te cerrara su puerta,
entonces suplicarás llorando con una herida abierta
y escucharas con dolor que en su vida ya no te quiere,
sólo entonces entenderás lo que tu hoy a mi me hieres.
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