eduardocarpio
Poeta adicto al portal
ALGUNA VEZ LO SOÑÉ
Rubor nuevo las mejillas
traen ya por la mañana,
plena de luz y fragancia
en la brisa de lavanda.
A veces –así lo escribo–
quiero tentar la sonrisa,
pues leyendo, si advertido,
nunca mi boca es la mía.
Hermosa la primavera
en mil flores infinita;
pocas eran azucenas
entre tantas margaritas.
Antes que el rocío venga
he de aprender de la vida,
dónde nacen las estrellas
y mueren las maravillas.
Envolturas sin candelas,
mariposas desaladas;
opacos de luna llena,
caricias de la mortaja.
¿Es triste la soledad?
¿Es el vivir un castigo?
¿Y dolor la enfermedad?
También lo es no haber sido.
Si me preguntan por qué,
respondo siempre lo mismo:
alguna vez lo soñé,
cuando el tiempo no era olvido.
eduardocarpio
22 de enero de 2013
Rubor nuevo las mejillas
traen ya por la mañana,
plena de luz y fragancia
en la brisa de lavanda.
A veces –así lo escribo–
quiero tentar la sonrisa,
pues leyendo, si advertido,
nunca mi boca es la mía.
Hermosa la primavera
en mil flores infinita;
pocas eran azucenas
entre tantas margaritas.
Antes que el rocío venga
he de aprender de la vida,
dónde nacen las estrellas
y mueren las maravillas.
Envolturas sin candelas,
mariposas desaladas;
opacos de luna llena,
caricias de la mortaja.
¿Es triste la soledad?
¿Es el vivir un castigo?
¿Y dolor la enfermedad?
También lo es no haber sido.
Si me preguntan por qué,
respondo siempre lo mismo:
alguna vez lo soñé,
cuando el tiempo no era olvido.
eduardocarpio
22 de enero de 2013
Última edición:
::