Lo de las televisiones públicas, la nacional y la de Madrid, es vergonzoso. Parecen las televisiones particulares del PP, y están pagadas con el dinero de todos.
Así es libra, todo lo público estará siempre teledirigido por el estado y si solo existiera ese tipo de medios de información ya no se podría hablar de información sino de adoctrinamiento sin contradicción, sin crítica, sin oposición.... Adiós a la libertad de expresión y a la democracia.
Es probablemente la propuesta más peligrosa para la democracia, más grave aún que la apertura a la independencia.