Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entré por la oquedad esperanzado
-por darle un más allá a la madriguera-
en busca de una mística quimera
que libre me libere enamorado.
Accedo por el hall de mi pasado
asido a mi presente por si hubiera
un tiempo de preciosa primavera
latiendo en un jardín disimulado.
A veces la oquedad es el sendero
que oculto por matojos se abre oscuro
instándome a seguirlo, compañero.
Entré por la oquedad y su conjuro
por no querer sentirme prisionero
de mi caducidad y del futuro.
-por darle un más allá a la madriguera-
en busca de una mística quimera
que libre me libere enamorado.
Accedo por el hall de mi pasado
asido a mi presente por si hubiera
un tiempo de preciosa primavera
latiendo en un jardín disimulado.
A veces la oquedad es el sendero
que oculto por matojos se abre oscuro
instándome a seguirlo, compañero.
Entré por la oquedad y su conjuro
por no querer sentirme prisionero
de mi caducidad y del futuro.