Me haces reír, me haces llorar,
escucho tu voz y a las sirenas hago caminar.
Por pensar en ti pierdo el hambre, sueño y sed;
Si yaces un instante en mi paladar y eterno estoy a tu merced
Mis fantasías más perversas a tu lado se hacen realidad;
pues al tacto de tu piel; abrazo a mi gran deidad.
Las deidades se van, se pierden y se olvidan .
Quedando de ellas la única soledad.
Alicia de mi cuerpo se va y no deja nada para la posteridad.
No río y solo lloro, pues en mí te quiero una vez más.
Miseria y psicosis surgen de mi mente si esa hada a mi no vuelve jamás.
¿Me arriesgo a buscarte? ¿Te sumirás en mi alma y la felicidad volverá?
Alicia que por nombre llevas, mas mi felicidad te alberga con gran voracidad.
Sin apariencia quedas y tus monumentos construyo con decisión y libertad.
¡Vuelve a mí! ¡vuelve a mí que te espera la eternidad!
¡Alicia, robas mis besos y me haces cantar!
Toma mi mano que la danza macabra está por empezar.
Cierra tus grandes ojos que ya está por acabar.
No escapas de mi pecho puesto que mis esfinges al cielo están por tocar.
Mi deidad se levantan y ni el viento las reclama.
Con sangre sellé tus muros y a través de mi podrás respirar.
Alicia se graba en mi cuerpo y la destrucción me llevará.
Alicia mi indestructible deidad
Alicia mi gran necesidad.
escucho tu voz y a las sirenas hago caminar.
Por pensar en ti pierdo el hambre, sueño y sed;
Si yaces un instante en mi paladar y eterno estoy a tu merced
Mis fantasías más perversas a tu lado se hacen realidad;
pues al tacto de tu piel; abrazo a mi gran deidad.
Las deidades se van, se pierden y se olvidan .
Quedando de ellas la única soledad.
Alicia de mi cuerpo se va y no deja nada para la posteridad.
No río y solo lloro, pues en mí te quiero una vez más.
Miseria y psicosis surgen de mi mente si esa hada a mi no vuelve jamás.
¿Me arriesgo a buscarte? ¿Te sumirás en mi alma y la felicidad volverá?
Alicia que por nombre llevas, mas mi felicidad te alberga con gran voracidad.
Sin apariencia quedas y tus monumentos construyo con decisión y libertad.
¡Vuelve a mí! ¡vuelve a mí que te espera la eternidad!
¡Alicia, robas mis besos y me haces cantar!
Toma mi mano que la danza macabra está por empezar.
Cierra tus grandes ojos que ya está por acabar.
No escapas de mi pecho puesto que mis esfinges al cielo están por tocar.
Mi deidad se levantan y ni el viento las reclama.
Con sangre sellé tus muros y a través de mi podrás respirar.
Alicia se graba en mi cuerpo y la destrucción me llevará.
Alicia mi indestructible deidad
Alicia mi gran necesidad.