W.A.Mozart
Poeta recién llegado
Alicia
Con permiso del lector
y en virtud de su paciencia,
espero no sea un error
expresar mi demencia.
Narrar quiero la historia
de esta chica en cuestión,
loca como una noria
por la aciaga depresión.
Es un cuento Victoriano
de ripio consonante,
escrito a puño y mano
por un tipo muy pedante.
Érase que se era una vez
una pobre y linda chica
de ojos claros y pálida tez
entre todas la más llorica.
Quemó viva a su familia
en el seno de su hogar,
y ahora en la vigilia
sueño no puede conciliar.
La pobre quedó majara
y cada vez que va a dormir
Wonderland muestra su cara
desde el cénit hasta el nadir.
A otrora Maravillas
y ahora un mundo singular
donde el sueño es pesadilla
y la locura no ocupa lugar.
En este mundo dantesco
en su haber tiene un gato,
un animal pintoresco
y para nada insensato.
Cheshire tiene una sonrisa
que a veces da mala espina
aparece en cada cornisa
con su risita ladina.
También tiene un conejo
de todos muy diferente,
lo encontró muy lejos
en los rincones de su mente.
Tiene su encanto la novela
y por ello merece encomio,
a la tenue luz de una vela
Alicia muere en el manicomio.
Sus demonios tiene forma
de una baraja inglesa,
y como única norma
¡que le corten la cabeza!
La Reina de Corazones
robarla su razón quiere,
sin remedio ni sazones
su pobre mente se muere.
Se hace amiga de un caballero
el más chalado del lugar,
tan loco como un sombrero
no lo vaya usted a negar.
Y allá se va sin dirección
con la locura por mortaja,
atrapada en un callejón
por un gato y una baraja.
Y se sumerge hasta el fondo
en el País de los Delirantes,
cuyo argumento es lirondo
y sus formas asfixiantes.
****
Entonces Alicia despierta
de su lento perecer
la niña aún no está muerta
y empieza a comprender:
Wonderland no existe
como tierra, país o nación
es tan sólo un mal chiste
de su maltratada imaginación.
Sin embargo, al despertar
escucha un murmullo apagado,
¿es real, o lo habrá soñado?:
“Gracias por visitarnos, Alicia,
nos has salvado”.
y en virtud de su paciencia,
espero no sea un error
expresar mi demencia.
Narrar quiero la historia
de esta chica en cuestión,
loca como una noria
por la aciaga depresión.
Es un cuento Victoriano
de ripio consonante,
escrito a puño y mano
por un tipo muy pedante.
Érase que se era una vez
una pobre y linda chica
de ojos claros y pálida tez
entre todas la más llorica.
Quemó viva a su familia
en el seno de su hogar,
y ahora en la vigilia
sueño no puede conciliar.
La pobre quedó majara
y cada vez que va a dormir
Wonderland muestra su cara
desde el cénit hasta el nadir.
A otrora Maravillas
y ahora un mundo singular
donde el sueño es pesadilla
y la locura no ocupa lugar.
En este mundo dantesco
en su haber tiene un gato,
un animal pintoresco
y para nada insensato.
Cheshire tiene una sonrisa
que a veces da mala espina
aparece en cada cornisa
con su risita ladina.
También tiene un conejo
de todos muy diferente,
lo encontró muy lejos
en los rincones de su mente.
Tiene su encanto la novela
y por ello merece encomio,
a la tenue luz de una vela
Alicia muere en el manicomio.
Sus demonios tiene forma
de una baraja inglesa,
y como única norma
¡que le corten la cabeza!
La Reina de Corazones
robarla su razón quiere,
sin remedio ni sazones
su pobre mente se muere.
Se hace amiga de un caballero
el más chalado del lugar,
tan loco como un sombrero
no lo vaya usted a negar.
Y allá se va sin dirección
con la locura por mortaja,
atrapada en un callejón
por un gato y una baraja.
Y se sumerge hasta el fondo
en el País de los Delirantes,
cuyo argumento es lirondo
y sus formas asfixiantes.
****
Entonces Alicia despierta
de su lento perecer
la niña aún no está muerta
y empieza a comprender:
Wonderland no existe
como tierra, país o nación
es tan sólo un mal chiste
de su maltratada imaginación.
Sin embargo, al despertar
escucha un murmullo apagado,
¿es real, o lo habrá soñado?:
“Gracias por visitarnos, Alicia,
nos has salvado”.
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