En tiempos antes de tu tiempo tus estrellas te predestinaron,
Divina creación armonizada con el cosmos,
desde tus inicios ibas dejando una estela de prolijo amor,
“Vida”, pletóricamente te define ser amado.
Compararte con una Deidad se justifica por la belleza de tu alma,
el ser humano es imperfecto pero nadie conoce la perfección,
más por tu legado para mi eres perfecta.
Todo lo que te propusiste lo lograste,
hasta contra lo imposible batallaste,
una gran familia formaste, inmensa mujer sanadora de espíritus inconsolables;
madre no sólo de tus propios hijos porque tenías tanto amor que a todos adoptaste.
Mujer luz y guía conduciéndonos siempre con alegría,
aun cuando llegó tu partida de la Tierra finita
en los corazones de quienes formaste parte no existe tu ausencia,
tus descendencias que irán creciendo hablarán de la gran madre incansable,
los sentimientos más nobles eran tu motor, el significado de tu vida.
En cuerpo presente ya no estás, volviste a tus inicios,
regresaste a las estrellas,
aquellas que nos bendijeron con tu presencia en esta vida, Madre.
Pumayawri Sapaki
Cuenca, 6 de marzo de 2017.
Divina creación armonizada con el cosmos,
desde tus inicios ibas dejando una estela de prolijo amor,
“Vida”, pletóricamente te define ser amado.
Compararte con una Deidad se justifica por la belleza de tu alma,
el ser humano es imperfecto pero nadie conoce la perfección,
más por tu legado para mi eres perfecta.
Todo lo que te propusiste lo lograste,
hasta contra lo imposible batallaste,
una gran familia formaste, inmensa mujer sanadora de espíritus inconsolables;
madre no sólo de tus propios hijos porque tenías tanto amor que a todos adoptaste.
Mujer luz y guía conduciéndonos siempre con alegría,
aun cuando llegó tu partida de la Tierra finita
en los corazones de quienes formaste parte no existe tu ausencia,
tus descendencias que irán creciendo hablarán de la gran madre incansable,
los sentimientos más nobles eran tu motor, el significado de tu vida.
En cuerpo presente ya no estás, volviste a tus inicios,
regresaste a las estrellas,
aquellas que nos bendijeron con tu presencia en esta vida, Madre.
Pumayawri Sapaki
Cuenca, 6 de marzo de 2017.
Última edición: