Abraham Ferreira Khalil
Poeta recién llegado
Es tu aliento una sombra que cautiva
y si intento atraparlo, se presenta
o en una sucesión de luz violenta
o en un bosque de risa fugitiva.
Cuando evoco tu fábula furtiva,
corre mi vida aletargada y lenta
como el reflejo que mi paso alienta
bajo esta hoguera a veces rediviva.
Es tu aliento la calma, es llanto mudo,
es espanto que anuncia en tus mejillas
mi indescifrable sed de retenerte.
Y presiento que un día, amor desnudo,
me tendrás reclinado a tus orillas,
bebiendo siempre de la misma muerte.
© Abraham Ferreira Khalil
y si intento atraparlo, se presenta
o en una sucesión de luz violenta
o en un bosque de risa fugitiva.
Cuando evoco tu fábula furtiva,
corre mi vida aletargada y lenta
como el reflejo que mi paso alienta
bajo esta hoguera a veces rediviva.
Es tu aliento la calma, es llanto mudo,
es espanto que anuncia en tus mejillas
mi indescifrable sed de retenerte.
Y presiento que un día, amor desnudo,
me tendrás reclinado a tus orillas,
bebiendo siempre de la misma muerte.
© Abraham Ferreira Khalil
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