Jeronimovillan
Poeta recién llegado
Morir el tiempo veo,
a la par de mis fervientes deseos.
Solo en el abismo de mis adentros
con vil ímpetu ante el martirio,
pesaroso me encuentro ante el morir del tiempo.
Tiempo que muere en tus adelgazados labios,
de sirena labios por el martirio adelgazados.
Adelgazados labios, ¡Oh deliquio!;
yo morir el tiempo viendo,
y tú con finos labios huyendo.
¿Mueres cual tiempo adormecido?
Ante el paliativo tiempo que nos queda
¿Y tú durmiendo, y tú durmiendo?
Allá donde nadie nos espera
encontraré el alivio de tu sombra
y el despertar de las mañanas.
¡Oh princesa adelgazada!,
dime si en tristes letras algún día encontraré a mi amada,
que muere el tiempo y yo esperando y yo esperando.
Y la amada que no existe, ya el tiempo va asfixiando.
Fervientes deseos mueren
y el tiempo morir veo;
no llega la amada, se muere el amor,
se muere y el tiempo y me muero yo.
Jerónimo Villa / 2021 ©
a la par de mis fervientes deseos.
Solo en el abismo de mis adentros
con vil ímpetu ante el martirio,
pesaroso me encuentro ante el morir del tiempo.
Tiempo que muere en tus adelgazados labios,
de sirena labios por el martirio adelgazados.
Adelgazados labios, ¡Oh deliquio!;
yo morir el tiempo viendo,
y tú con finos labios huyendo.
¿Mueres cual tiempo adormecido?
Ante el paliativo tiempo que nos queda
¿Y tú durmiendo, y tú durmiendo?
Allá donde nadie nos espera
encontraré el alivio de tu sombra
y el despertar de las mañanas.
¡Oh princesa adelgazada!,
dime si en tristes letras algún día encontraré a mi amada,
que muere el tiempo y yo esperando y yo esperando.
Y la amada que no existe, ya el tiempo va asfixiando.
Fervientes deseos mueren
y el tiempo morir veo;
no llega la amada, se muere el amor,
se muere y el tiempo y me muero yo.
Jerónimo Villa / 2021 ©