Álex Hernández
Poeta recién llegado
Que sí,
que yo no hurgo en la herida
para sentirme en casa,
que a veces no llevó sujetador
y uso faldas cortas porque me da la gana.
Que sí,
que a veces no sé a qué dirección
se giran mis pies, y que me limpio
la cara con el agua que escurre de mis lagrimales
-vaya que me veo guapa cuando
llevo más de dos días sin dormir.
Que sí,
que no voy por el mundo
mirando a qué sentido gira mi cabello,
que a veces camino descalza,
y ya no hablemos de nubes,
porque todas están en dónde
apuntan tus dedos,
en dónde tú habitas.
Que sí,
que a veces no llego a casa
por andar volando,
y que a veces,
dejó hundir mis tetas en su espalda,
porque me siento en casa.
Que sí,
bebo y fumo
y follo y me suelto el pelo
y doy por culo a quien no órbita
en la misma sincronía que mi tripa.
Que sí,
que llego tarde y que por eso no llevó
sujetador; que me he olvidado el par de
medias debajo de ala izquierda.
Que sí,
que a veces duelo,
pero existes en el mismo plano.
— Álex Hernández. No hablemos de musas, porque nadie jamás te verá como lo hago yo.
que yo no hurgo en la herida
para sentirme en casa,
que a veces no llevó sujetador
y uso faldas cortas porque me da la gana.
Que sí,
que a veces no sé a qué dirección
se giran mis pies, y que me limpio
la cara con el agua que escurre de mis lagrimales
-vaya que me veo guapa cuando
llevo más de dos días sin dormir.
Que sí,
que no voy por el mundo
mirando a qué sentido gira mi cabello,
que a veces camino descalza,
y ya no hablemos de nubes,
porque todas están en dónde
apuntan tus dedos,
en dónde tú habitas.
Que sí,
que a veces no llego a casa
por andar volando,
y que a veces,
dejó hundir mis tetas en su espalda,
porque me siento en casa.
Que sí,
bebo y fumo
y follo y me suelto el pelo
y doy por culo a quien no órbita
en la misma sincronía que mi tripa.
Que sí,
que llego tarde y que por eso no llevó
sujetador; que me he olvidado el par de
medias debajo de ala izquierda.
Que sí,
que a veces duelo,
pero existes en el mismo plano.
— Álex Hernández. No hablemos de musas, porque nadie jamás te verá como lo hago yo.