Nicolás Bascialla
Poeta recién llegado
El mar se acerca, en olas y en espuma, a verme.
En su inmensa grandeza
deja que los hombres se crean magnánimos,
mientras él
es solo el mar.
Que viene y se va.
Origen de la vida.
Se arrima a acariciarnos
con un suave movimiento de agua.
Viene y se va.
Quiso ser casa de los peces,
pero ahí está,
esperándonos,
para que lo visitemos.
Y viene y se va.
Ante la belleza de la luna,
decide duplicarla,
para que a nuestros ojos haya dos.
Y viene y se va
como si respirara.
Allí, el mar.
Aquí, yo.
Aprendiendo a respirar
En su inmensa grandeza
deja que los hombres se crean magnánimos,
mientras él
es solo el mar.
Que viene y se va.
Origen de la vida.
Se arrima a acariciarnos
con un suave movimiento de agua.
Viene y se va.
Quiso ser casa de los peces,
pero ahí está,
esperándonos,
para que lo visitemos.
Y viene y se va.
Ante la belleza de la luna,
decide duplicarla,
para que a nuestros ojos haya dos.
Y viene y se va
como si respirara.
Allí, el mar.
Aquí, yo.
Aprendiendo a respirar