Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dejé mi verso azul, querido y tierno
clamando por La Guancha y La Montaña,
ungido por el mar que alienta y baña
mis islas con su aroma sempiterno.
Dejé mi rima azul domando invierno
en una entrega tal que a nadie engaña,
entrega que deshizo la alimaña
que vive de apagar mi fuego interno.
Jamás podré olvidar tan claro día
ni el tono de las voces que sonaron
a dicha en la pasión del alma mía.
Abrí mi corazón y en él quedaron
amigos del versar en compañía
que en un atardecer me enamoraron.
clamando por La Guancha y La Montaña,
ungido por el mar que alienta y baña
mis islas con su aroma sempiterno.
Dejé mi rima azul domando invierno
en una entrega tal que a nadie engaña,
entrega que deshizo la alimaña
que vive de apagar mi fuego interno.
Jamás podré olvidar tan claro día
ni el tono de las voces que sonaron
a dicha en la pasión del alma mía.
Abrí mi corazón y en él quedaron
amigos del versar en compañía
que en un atardecer me enamoraron.