Hace mucho tiempo ya que él comenzó con su solitario caminar; ahora tiene 57 años, y aún no sabe lo que significa de verdad la palabra amar.
El destino quiso que unas duras circunstancias tuviera que en su mochila cargar, además, su eterna cobardía le impidió a ellas poderse enfrentar. Hoy contempla su pasado desde su vieja butaca y no puede evitar empezar a llorar.
Lágrimas sinceras que emanan de un corazón repleto de humanidad; alma bondadosa que busca una razón para tanto pesar...
Ahora ya solo anhela recibir una señal que le confirme que no está solo y que un ser superior le va a acompañar, ahora solo pretende sentirse a salvo y conocer que todo tiene su sentido y que la muerte en realidad no es el final.
Mientras tanto allí sigue sentado en su vieja butaca, secándose unas lágrimas que se niegan a dejarse de manifestar; mientras tanto allí sigue sentado en su vieja sala de estar, preguntándose el porqué la vida le ha impedido poder amar...
El destino quiso que unas duras circunstancias tuviera que en su mochila cargar, además, su eterna cobardía le impidió a ellas poderse enfrentar. Hoy contempla su pasado desde su vieja butaca y no puede evitar empezar a llorar.
Lágrimas sinceras que emanan de un corazón repleto de humanidad; alma bondadosa que busca una razón para tanto pesar...
Ahora ya solo anhela recibir una señal que le confirme que no está solo y que un ser superior le va a acompañar, ahora solo pretende sentirse a salvo y conocer que todo tiene su sentido y que la muerte en realidad no es el final.
Mientras tanto allí sigue sentado en su vieja butaca, secándose unas lágrimas que se niegan a dejarse de manifestar; mientras tanto allí sigue sentado en su vieja sala de estar, preguntándose el porqué la vida le ha impedido poder amar...