frankaussill
Poeta adicto al portal
Ya no alcanzo, ya se me hace imposible esta ensoñación,
pues se despojan de sus hojas los árboles grises
donde hacinan de tristezas sus sentidas raíces,
y resquebrajan el cielo y los pedazos de este amor.
Ya no alcanza a ver el día en donde lluevan canciones,
el día que mi libertad sea libre y verdadera
como la sombra abstracta de una caverna en pena
como los abismos de ensueños muertos sin razones.
Ya se apagó la lumbrera de la caverna asolada,
ya se fue la ilusión de mi pecho acongojado,
y aquí muero siempre, cuan Jesús crucificado.
Soñé, aun en la túrbida sentencia que me ha tocado,
aun en la triste despedida da cada madrugada,
aún en la crucifixión de mi alma abandonada.
pues se despojan de sus hojas los árboles grises
donde hacinan de tristezas sus sentidas raíces,
y resquebrajan el cielo y los pedazos de este amor.
Ya no alcanza a ver el día en donde lluevan canciones,
el día que mi libertad sea libre y verdadera
como la sombra abstracta de una caverna en pena
como los abismos de ensueños muertos sin razones.
Ya se apagó la lumbrera de la caverna asolada,
ya se fue la ilusión de mi pecho acongojado,
y aquí muero siempre, cuan Jesús crucificado.
Soñé, aun en la túrbida sentencia que me ha tocado,
aun en la triste despedida da cada madrugada,
aún en la crucifixión de mi alma abandonada.
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