Histrión
Poeta recién llegado
I
[Málaháttr]
Bostezos
Noche, oscuridad, sueños;
De dolor y negrura.
De placer y dulzura.
Noche, oscuridad, diablura.
Idilio delicioso,
En suspiro convertido,
—plácida marea
De bravo brío—
En voces de grillo
Adornada melodía
Que sacia al frío
De la noche oscura.
Lamentos, llanto
y demás derroche
de cruel tortura,
en música vueltos.
II
Insomnio bohemio
Por eso es que,
a esta hora,
cada noche,
como piñata
—o más bien,
péndulo macabro—,
pende la realidad
idílica e infinita,
de hilos tan finos
como frágiles rubios
de tímida doncella.
De hilos tan finos
como es de sangre
el hilillo que brota de ella:
vampiresa y odalisca,
que no es otra
que la noche misma.
La ilumina blanca luna
que sonríe, y de no se qué.
Brilla ella, rutila al ritmo
de una sinfonía gatuna,
augurando negra fortuna
y mal habido placer.
Después de noche tan bella,
cavilaciones tan bohemias,
¡Qué más quisiera yo ver,
sino que nunca más
volviera a amanecer!
[Málaháttr]
Bostezos
Noche, oscuridad, sueños;
De dolor y negrura.
De placer y dulzura.
Noche, oscuridad, diablura.
Idilio delicioso,
En suspiro convertido,
—plácida marea
De bravo brío—
En voces de grillo
Adornada melodía
Que sacia al frío
De la noche oscura.
Lamentos, llanto
y demás derroche
de cruel tortura,
en música vueltos.
II
Insomnio bohemio
Por eso es que,
a esta hora,
cada noche,
como piñata
—o más bien,
péndulo macabro—,
pende la realidad
idílica e infinita,
de hilos tan finos
como frágiles rubios
de tímida doncella.
De hilos tan finos
como es de sangre
el hilillo que brota de ella:
vampiresa y odalisca,
que no es otra
que la noche misma.
La ilumina blanca luna
que sonríe, y de no se qué.
Brilla ella, rutila al ritmo
de una sinfonía gatuna,
augurando negra fortuna
y mal habido placer.
Después de noche tan bella,
cavilaciones tan bohemias,
¡Qué más quisiera yo ver,
sino que nunca más
volviera a amanecer!
Última edición: