lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Impregnado quedó el aire de aromas,
de invisibles recuerdos; de riberas
sumergidas en sueños y quimeras,
de viejos abedules con palomas.
Y mi alma viajera cruzó lomas
sin tiempo en el espacio, sin fronteras;
cabalgó sobre llanos y praderas
proclamando el amor en mil idiomas.
Impregnado de verde quedó el viento
al portar tu palabra enardecida
y posarla en mi boca y en mi aliento.
Y mi alma dejó de estar perdida
cuando cruzó veloz tu pensamiento,
y fue aire, verdad, amor y vida.