Nommo
Poeta veterano en el portal
El bebé se ha dormido, y hemos triunfado.
Ya no le da coraje que lo situemos en su cuna.
No se pavonea enhiesto como un árbol que baila al son del viento fresco.
Frente al Televisor y con su abuela, sueña con la Luna.
Me ha mirado, a lo largo de la cena, y tenía interés en mi nariz, especialmente.
Es un renacuajo fortachón, pero obediente.
Se parece a mí en cuanto a lo poco valiente.
Porque nos une una misma causa:
Dejar el peligro atrás, cuanto antes, sin estudiarlo a fondo.
Cualquier amenaza es buena para escapar de una vez, pues la cabeza es tan dura como una nuez.
¡ No me la quiebren !
¡ Se me desparramarían los sesos !
¡ Nadie me besa ni me abraza !
¡ Soy el toro en la plaza !
Le miro a los ojos. Y nos preguntamos los dos: ¿ Quién huye primero ?
Pero lo quiero mucho, pues es mi consuelo.
Mi alma gemela.
Los mismos errores, y resbalones.
Como los universos paralelos.
Ya no le da coraje que lo situemos en su cuna.
No se pavonea enhiesto como un árbol que baila al son del viento fresco.
Frente al Televisor y con su abuela, sueña con la Luna.
Me ha mirado, a lo largo de la cena, y tenía interés en mi nariz, especialmente.
Es un renacuajo fortachón, pero obediente.
Se parece a mí en cuanto a lo poco valiente.
Porque nos une una misma causa:
Dejar el peligro atrás, cuanto antes, sin estudiarlo a fondo.
Cualquier amenaza es buena para escapar de una vez, pues la cabeza es tan dura como una nuez.
¡ No me la quiebren !
¡ Se me desparramarían los sesos !
¡ Nadie me besa ni me abraza !
¡ Soy el toro en la plaza !
Le miro a los ojos. Y nos preguntamos los dos: ¿ Quién huye primero ?
Pero lo quiero mucho, pues es mi consuelo.
Mi alma gemela.
Los mismos errores, y resbalones.
Como los universos paralelos.