Bueno, bueno, Eladio amigo. Me hiciste recordar el pasaje del Cyrano cuando rehusa ser el "poeta de un noble", y va diciendo "no, gracias", "no, gracias", "no, gracias". Creo que has descrito esa situación en que alguien poderoso te tienta para lograr que hagas lo que el quiere a cambio de ofrecerte algo que tu podrías desear (por ejemplo, un jefe de editorial podría publicarte un libro de poemas). Y tú, de forma ingeniosa, con gracia, has poetizado esa situación, y mantienes tu compostura, defendiendo tu libertad. Me ha gustado mucho el mensaje que dejas, querido amigo, pues, realmente, mantener el grado de libertad mínimo para no ensuciar nuestra dignidad es algo muy necesario, y debemos luchar por ello.
Y dicho esto, y para colocar una pizquita de humor y una sonrisa, jajaja, yo te digo, amigo Eladio, que si la tentación que el poderoso ofrece es que sea la arpista de la imagen la que toque en lugar del niño, yo.............¡¡ pierdo mi libertad y sucumbo a la tentación !!, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja.
Mis estrellas , entrañable amigo, bien merecidas, ya están sobre tu cielo, alumbrando ese ingenio que posees.
Un enorme abrazo.