Alma mía ven aquí, no abandones este cuerpo,
sé que sientes la soledad y el frío que me abraza,
sé que me ves llorar en un rincón de la casa
ven aquí, ¡no te alejes de mi!
Conozco tu tristeza, sé de tu cansancio
estoy agotada por la lucha y
rendida he bajado los brazos, pero
ven aquí, ¡no te alejes de mi!
Tu has de ser el consuelo de mis lágrimas
y yo el refugio de tu angustia
juntas transitaremos por este valle de penumbras.
No te alejes de mí, ¡Ven aquí!
Sé que no hallas lugar en este mundo
sé que quieres su amparo,
la paz que concedían sus brazos
ven aquí, ¡no te alejes de mí!
Necesito de ti en esta noche gris
tus destellos de luz que me brindan calor
colmando mis días sin amor
abrigando este cuerpo saturado de dolor
¡No te alejes de mí! Ven aquí…
Sonia Beatriz
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