marquelo
Negrito villero
Luego de leer romances tristes
oí un himno en la cresta de un galllo rojo.
¿Y si me amara?
Si realmente se vistiera el sueño con los ojos
quizá ella piense en mí
como un aparecido de un bosque de mar entre sus manos
Quizá
tenga encadenado todos sus recuerdos en mi sombra de obsidiana
que lanzada al mar
se vestirá con todos los sonidos de los peces.
Quizá
muchas cosas se enteren de espaldas a sí mismas
en un acercamiento de la carne lleno de aliento
soplando toda el alma como un globo.
¿Y si ella me amara cuando mi pensamiento pida agua
para nadar en el vacío?
¿Y si le importo como una puerta que se abre
cuando todos los obstáculos impongan su predio
en mi nómade deseo?
Quizá me ame al revés
con los hechizos regados por la historia
con los alados caballos con su simetría del espacio.
Quizá sea tiempo de sentarme
en la fotografía que abre todas las bienvenidas de la risa
en la casa que tritura todas las formas de mi cara.
Ella amará el futuro de su risa
el daguerrotipo que aún no se toma como novia
quizá de madre cantante en los jardines
quizá se relantice su mirada
y camine con los ecos que no llevarán mi voz
ni mis índices calculando el tamaño del calor.
Todo el amor es un campo de batalla
donde me desangro sin una sombra conmovedora;
con toda mi carne seca en la cima de las olas
que arrasan toda esperanza de reir con la historia de la hoja
y seguir
como un barco fantasma que no encalla
hacia un dios que escribe universos en papiro.
No seré feliz con esa flor que no se siembra sobre mi espalda/
en mis suspiros que navegan al polo congelado del fracaso
y ella o ellas no me amarán
y correrán con sus ojos a otros ojos
y correrán con sus brazos a otros brazos
y correrán con sus labios a otros labios
y ahí
dónde yo me encuentre, no llegarán...
Última edición: