Un laberinto de espejos
recubre toda esta ciudad
el tiempo avanza por ráfagas
llevándose mi alma sonámbula
arrastrada a la vorágine
desgarrada por los gritos
camino a la eternidad
a través de este vacío;
un fragmento de mis manos
quita el brillo de mis ojos
la luz grisácea de un faro
alumbra espíritus rotos
difusa e intermitente
muestra sus rostros marcados
los años que se van llenando
con daño y polvo;
se va menguando la luna
mientras camino dormido
viendo a través del umbral
la oscuridad y la luz
escucho el eco de un llanto
observo el reflejo del alma
un corazón desgastado
que late arrítmicamente
y oculto bajo mi cuerpo
conspira junto a la muerte
mostrándole mis latidos
dejando una cicatriz;
al mirar por la ventana
siento el toque del Arcángel
un instante de distancia
de esta noche negra y fría
mis ojos avanzan a tientas
por este largo pasillo
hacia la habitación oscura
donde se encuentran desnudas
sueños que no me dijiste
heridas que no se ven;
hace rato quedó atrás
las huellas del horizonte,
y siento la soledad
inhalando mis anhelos
todo se hace culpa, miedo,
una sensación de vértigo
al mirar hacia adelante
y tener que continuar…
recubre toda esta ciudad
el tiempo avanza por ráfagas
llevándose mi alma sonámbula
arrastrada a la vorágine
desgarrada por los gritos
camino a la eternidad
a través de este vacío;
un fragmento de mis manos
quita el brillo de mis ojos
la luz grisácea de un faro
alumbra espíritus rotos
difusa e intermitente
muestra sus rostros marcados
los años que se van llenando
con daño y polvo;
se va menguando la luna
mientras camino dormido
viendo a través del umbral
la oscuridad y la luz
escucho el eco de un llanto
observo el reflejo del alma
un corazón desgastado
que late arrítmicamente
y oculto bajo mi cuerpo
conspira junto a la muerte
mostrándole mis latidos
dejando una cicatriz;
al mirar por la ventana
siento el toque del Arcángel
un instante de distancia
de esta noche negra y fría
mis ojos avanzan a tientas
por este largo pasillo
hacia la habitación oscura
donde se encuentran desnudas
sueños que no me dijiste
heridas que no se ven;
hace rato quedó atrás
las huellas del horizonte,
y siento la soledad
inhalando mis anhelos
todo se hace culpa, miedo,
una sensación de vértigo
al mirar hacia adelante
y tener que continuar…