marquelo
Negrito villero
El alma tiene sabor a un no sé qué de química y religión.
Donde no hay reinos celestiales,
hay músculos que alimentan el horno con el calor
de algún beso del color de las manzanas.
Yo no soy pan que alimente,
ni agua que refresque
soy simplemente un alma que teje
un cuerpo de raíces en la tierra.
Si me dicen corre, corro.
Si me dicen para, paro.
.
Pero si me dicen AMA, entonces,
tomaré mi alma y mi cuerpo
adiestrado por la idea,
y caminaré como los poemas
para
besar el mar.