A la vuelta de una esquina.
La que tu prefieras.
Tu corazón y el mío se
chocaron,
con un estruendo que ni
Dios,
se imaginaba.
Lo imprevisto del amor,
llegó del alma.
¿Cómo laten dos corazones
que se encuentran?
En el centro de una ciudad
que se destruye.
Las ambulancias que no alcanzan
a salvar la vida que se escurre.
Como agua por los dedos.
Como sangre en las entrañas.
Como un símbolo perdido
y descartado,
que nos parte
el alma.
No le demos la victoria
al enemigo.
No entreguemos
lo poco que nos queda.
Dos corazones que luchan
por la vida.
Dignidad que hace bien al
alma.
En el frente de batalla
soledad abrumadora.
Y aquel silencio que retumba
en los oídos
sin tu calma.
Cuando regreses de la muerte
sin sentido,
cuando tu y yo volvamos
a chocar las almas.
La que tu prefieras.
Tu corazón y el mío se
chocaron,
con un estruendo que ni
Dios,
se imaginaba.
Lo imprevisto del amor,
llegó del alma.
¿Cómo laten dos corazones
que se encuentran?
En el centro de una ciudad
que se destruye.
Las ambulancias que no alcanzan
a salvar la vida que se escurre.
Como agua por los dedos.
Como sangre en las entrañas.
Como un símbolo perdido
y descartado,
que nos parte
el alma.
No le demos la victoria
al enemigo.
No entreguemos
lo poco que nos queda.
Dos corazones que luchan
por la vida.
Dignidad que hace bien al
alma.
En el frente de batalla
soledad abrumadora.
Y aquel silencio que retumba
en los oídos
sin tu calma.
Cuando regreses de la muerte
sin sentido,
cuando tu y yo volvamos
a chocar las almas.