BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se ven los huecos perforados de axilas neutrales,
cuyos miembros obsequiosos brindan con parcas
moradas de sueños herrumbrosos: me vomitan
a los ojos la náusea de tanto siglo ilustrado.
Vomito yo a su vez, me parece verlos todavía colgar
sus ropajes y sus ridículos atuendos sobre estalactitas doblegadas
y caras de amiantos sospechoso. Me parece
olvidar sus neutras facultades entre sigilos de un hombre
que medita sus escuálidas figuras, teje sobre ellas
su mantel disperso e inorgánico, futuro temido.
Se alimentan con calvarios y suspenses las reinas
de la tribu, con meditabundos tronos cuyas elipsis
fraguan naturalmente tributos sin cobre, sin túneles.
Excavan en mí y horadan las escaleras múltiples del sueño:
reanudan con silogismos el hábito de la ternura y su abrazo
momentáneo.©
cuyos miembros obsequiosos brindan con parcas
moradas de sueños herrumbrosos: me vomitan
a los ojos la náusea de tanto siglo ilustrado.
Vomito yo a su vez, me parece verlos todavía colgar
sus ropajes y sus ridículos atuendos sobre estalactitas doblegadas
y caras de amiantos sospechoso. Me parece
olvidar sus neutras facultades entre sigilos de un hombre
que medita sus escuálidas figuras, teje sobre ellas
su mantel disperso e inorgánico, futuro temido.
Se alimentan con calvarios y suspenses las reinas
de la tribu, con meditabundos tronos cuyas elipsis
fraguan naturalmente tributos sin cobre, sin túneles.
Excavan en mí y horadan las escaleras múltiples del sueño:
reanudan con silogismos el hábito de la ternura y su abrazo
momentáneo.©