Caras rotas por el dolor,
almas que no tienen vivienda,
se conforman con una tienda
que han de pagar con su sudor.
Poco va a dar que no se entienda
lo que hubieran podido ser
si en lugar de solo perder
hubieran tenido su hacienda.
Mundo, que siempre proteger
ha de ser y será promesa
siempre que mi sitio en la mesa
me quiera otra vez sorprender.
almas que no tienen vivienda,
se conforman con una tienda
que han de pagar con su sudor.
Poco va a dar que no se entienda
lo que hubieran podido ser
si en lugar de solo perder
hubieran tenido su hacienda.
Mundo, que siempre proteger
ha de ser y será promesa
siempre que mi sitio en la mesa
me quiera otra vez sorprender.