grecia
Poeta recién llegado
Almas.
I
Sucumbida en un universo de orfandades,
y con un sabor áspero de ausencias,
con mil silencios gritó su adiós.
En el hastío de la dejadez,
abrazó el sendero de las sombras,
en una negrura incondicional y absoluta.
Vencida en una tenebrosa lobreguez,
agonizó amordazada en lágrimas,
desvastada y ausente de gemidos
desesperada de todo desespero.
II
Perdurando en una vida desatenta,
memoriosa de todos los senderos,
se enamoró de los silencios.
Vistió de fiesta deshecha en soledades,
clamando clemencia al espanto,
implorando redención y gracia eterna.
De un solo sorbo se tragó el coraje,
y en un suspiro le sonrió a la muerte.
Grecia
I
Sucumbida en un universo de orfandades,
y con un sabor áspero de ausencias,
con mil silencios gritó su adiós.
En el hastío de la dejadez,
abrazó el sendero de las sombras,
en una negrura incondicional y absoluta.
Vencida en una tenebrosa lobreguez,
agonizó amordazada en lágrimas,
desvastada y ausente de gemidos
desesperada de todo desespero.
II
Perdurando en una vida desatenta,
memoriosa de todos los senderos,
se enamoró de los silencios.
Vistió de fiesta deshecha en soledades,
clamando clemencia al espanto,
implorando redención y gracia eterna.
De un solo sorbo se tragó el coraje,
y en un suspiro le sonrió a la muerte.
Grecia