animalismopoetico
Poeta recién llegado
Tía de verdad que me encantaba
hacer alpinismo en las montañas
de tu electrocardiograma,
pero fui tan tonto
que no me di cuenta
de que un día se volvió un camino llano
y en vez de preocuparme
descansé,
descansé tanto tiempo
que no hubo desfibrilador posible,
ni toda la poesía en forma de promesas,
ni todos los ramos a modo de disculpa
podían despertar un amor en coma
que llevaba tiempo pidiendo auxilio
sin que nadie le escuchara.
Ahora ya da igual,
así que será mejor que ingresemos
en ese gris asilo al que llaman hoy en día
“vivir la vida”
y que tratemos a la gente
como si fueran juguetes,
porque ya no se ama
ahora se juega,
y las tardes de peli en casa se cambian
por noches vacías
de juerga en la cama.
Será mejor que aprendamos
a no tener colores,
y así nos confundiremos
en la niebla asmática
que forman los juegos paralímpicos
de las noches de Barcelona.
Quién sabe,
a lo mejor por casualidad
nos encontramos por ahí
y recordamos
que una vez fuimos juntos,
algo más que dos simples personas.
hacer alpinismo en las montañas
de tu electrocardiograma,
pero fui tan tonto
que no me di cuenta
de que un día se volvió un camino llano
y en vez de preocuparme
descansé,
descansé tanto tiempo
que no hubo desfibrilador posible,
ni toda la poesía en forma de promesas,
ni todos los ramos a modo de disculpa
podían despertar un amor en coma
que llevaba tiempo pidiendo auxilio
sin que nadie le escuchara.
Ahora ya da igual,
así que será mejor que ingresemos
en ese gris asilo al que llaman hoy en día
“vivir la vida”
y que tratemos a la gente
como si fueran juguetes,
porque ya no se ama
ahora se juega,
y las tardes de peli en casa se cambian
por noches vacías
de juerga en la cama.
Será mejor que aprendamos
a no tener colores,
y así nos confundiremos
en la niebla asmática
que forman los juegos paralímpicos
de las noches de Barcelona.
Quién sabe,
a lo mejor por casualidad
nos encontramos por ahí
y recordamos
que una vez fuimos juntos,
algo más que dos simples personas.