Lord Visent
Poeta recién llegado
Las paredes de aquella caseta
son testigos, el techo
con el que evitamos las tormentas
y sobre donde nos sentábamos: el suelo.
Son testigos de mi poca vergüenza,
de mi ausencia de culpa,
amor y arrepentimiento,
pues soy el acusado desde leguas.
Recuerdo a todos los vándalos
juntos... robando carros,
huyendo de los payos
y saliendo de la caseta
con botellas rotas en las manos.
En la alta mañana de la luna roja,
me dijo que todos estábamos solos,
ni siquiera la olla de cristales rotos
era nuestra, era de la sombra,
de la noche más oscura… la nueva.
Nos dimos cuenta de la podredumbre,
de la vil miasma que rezuma
de sus pútridas bocas,
de sus apacibles pasos de derrumbes
y del falso óbsculo que tanto me asusta.
Aquí… no sentí que amo,
no noté el calor en ese agujero.
Soy… un pastor pagano,
el Bhakti lo vi tan lejos…
y el odio tan sumamente cerca…
Que quiero ofrecer el perdón
para redimir mi gran fracaso.
Ahora, os amo, bienesqueridos,
gracias, Sri Prema.
son testigos, el techo
con el que evitamos las tormentas
y sobre donde nos sentábamos: el suelo.
Son testigos de mi poca vergüenza,
de mi ausencia de culpa,
amor y arrepentimiento,
pues soy el acusado desde leguas.
Recuerdo a todos los vándalos
juntos... robando carros,
huyendo de los payos
y saliendo de la caseta
con botellas rotas en las manos.
En la alta mañana de la luna roja,
me dijo que todos estábamos solos,
ni siquiera la olla de cristales rotos
era nuestra, era de la sombra,
de la noche más oscura… la nueva.
Nos dimos cuenta de la podredumbre,
de la vil miasma que rezuma
de sus pútridas bocas,
de sus apacibles pasos de derrumbes
y del falso óbsculo que tanto me asusta.
Aquí… no sentí que amo,
no noté el calor en ese agujero.
Soy… un pastor pagano,
el Bhakti lo vi tan lejos…
y el odio tan sumamente cerca…
Que quiero ofrecer el perdón
para redimir mi gran fracaso.
Ahora, os amo, bienesqueridos,
gracias, Sri Prema.