Lord Visent
Poeta recién llegado
En desfiladeros del creciente
fértil de piedra acadia,
desnuda y bien labrada
se perdió mi suerte.
Palabra por palabra,
y yo en desiertos de mar
ladrones de tierras de plantar,
se pierden mis ecos en bosques
de largas algas esmeraldas
y solo te llega mi susurro
sobre el frío horizonte.
En este agujero duermo cada día,
tan lleno de locos estoy, es mi campo.
Exige iracundo el espíritu romano:
“¡Devuélveme mis legiones, Baro!”
Aun así, sonrío si veo a la sombra de Alyssa.
En basta tundra huna
galopa como tártaro
en las estepas rusas
la muy perra de Alyssa.
A verdes pastos me guía,
a ríos de las estivales sequías,
a claros de luna en las rías…
A simas de carne podrida,
a páramos de esqueléticas sonrisas,
a pantanos de ojos carentes de vida.
Rugen en sus laringes los tambores
que se escuchan en el más lejano valle,
llenos de odio legiones de sarisas descienden
manteniéndose en ristre frente a sus sables,
la violencia en sus cimitarras se descubre
alimentando con sangre los males.
Alyssa perra del hambre,
perra de la codicia,
bestia insaciable.
Alyssa perra de la envidia,
tus ojos son espejos,
bestia cobarde.
Te destierro fuera de mi vida,
perra miserable,
eres mi reflejo.
fértil de piedra acadia,
desnuda y bien labrada
se perdió mi suerte.
Palabra por palabra,
y yo en desiertos de mar
ladrones de tierras de plantar,
se pierden mis ecos en bosques
de largas algas esmeraldas
y solo te llega mi susurro
sobre el frío horizonte.
En este agujero duermo cada día,
tan lleno de locos estoy, es mi campo.
Exige iracundo el espíritu romano:
“¡Devuélveme mis legiones, Baro!”
Aun así, sonrío si veo a la sombra de Alyssa.
En basta tundra huna
galopa como tártaro
en las estepas rusas
la muy perra de Alyssa.
A verdes pastos me guía,
a ríos de las estivales sequías,
a claros de luna en las rías…
A simas de carne podrida,
a páramos de esqueléticas sonrisas,
a pantanos de ojos carentes de vida.
Rugen en sus laringes los tambores
que se escuchan en el más lejano valle,
llenos de odio legiones de sarisas descienden
manteniéndose en ristre frente a sus sables,
la violencia en sus cimitarras se descubre
alimentando con sangre los males.
Alyssa perra del hambre,
perra de la codicia,
bestia insaciable.
Alyssa perra de la envidia,
tus ojos son espejos,
bestia cobarde.
Te destierro fuera de mi vida,
perra miserable,
eres mi reflejo.