La elegancia y la mesura hicieron acto de presencia en este acto de gratitud ante la poesía. Un escrito muy digno de alguien como usted, supongo, madame Karyl.
Saludos y gracias por la agregada.
Por cierto, me gustaría tal vez agregar, que si un día, yo tmb me dedicara un rato a agradecer, o a hacer una oda de la poesía. Le diría cosas como: gracias por entrar como una red de salvación cuando me jugaba la vida sobre el trapecio de esta realidad que es una especie de teatro de segunda categoría o gracias por venir a dar forma a mis sueños, puesto que antes, como bien lo decía Felipe Benitez reyes, los sueños eran esas noveluchas escritas por una salamandra.
No sé, tantas cosas habría por decir, que creo, lo haré en un escrito a su debido tiempo.
Por cierto, veo que es de México, es usted de la ciudad?
Saludos