Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Con notas dulces, vivas y ocarinas,
las aves tibias dan la campanada,
en fría y perezosa madrugada,
con cantos de turpial y golondrinas.
La luz abriendo paso en las cortinas,
ya espera la ventana acostumbrada,
su capa muy en alto preparada,
y lances cual perfectas chicuelinas.
Las luces entran, entra niebla y frío,
de tierra humedecida dulce aroma;
El sol avanza con su señorío
y brilla todo cuando el rey se asoma.
No lejos miras uno y otro río,
no lejos miras una y otra loma.
las aves tibias dan la campanada,
en fría y perezosa madrugada,
con cantos de turpial y golondrinas.
La luz abriendo paso en las cortinas,
ya espera la ventana acostumbrada,
su capa muy en alto preparada,
y lances cual perfectas chicuelinas.
Las luces entran, entra niebla y frío,
de tierra humedecida dulce aroma;
El sol avanza con su señorío
y brilla todo cuando el rey se asoma.
No lejos miras uno y otro río,
no lejos miras una y otra loma.
Última edición: