DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
Amanecerá abierta una flor.
Ternura, miradas que regalan color
sus Manos abrigan, solo frota tiempo
imagen de una bella que ama su corazón
entre piedras su fogata, evita los miedos
cuidando lo poco que regala, luz y calor
masticando su pasado con agrio dolor
recuerda que un día nació del amor
escupe solo hielo, la vida esta desierta
se fue tanto, que aun la razón no le cuenta
esconde llanto, reclama por su compañía
siente y se juega para cada día ser mejor
no entiende, no busca, solo quiere reír
para sus ojos mojar, cariño quiere sentir
no elige con quien, solo lo agobia escasez
mira detrás del cristal, pero no existe real
quien le acompaña, si ella ya no esta hoy
porque el mundo callo, quien se lo dirá
nació con dolor, desde ese día ella partió
solo sabe que a quien mira, esa le parió
todavía le sobra valor, no muestra su dolor
aunque ahora no le tenga, quiere vivir
sabe que por el, el mundo tendrá amor
despertara esperanza esa que por el murió
aun amanecerá en el prado abierta una flor
caricias tan divinas, besos a su corazón
el amor no acaba si sonríe soñando su calor.
Diego Ramsay.
Ternura, miradas que regalan color
sus Manos abrigan, solo frota tiempo
imagen de una bella que ama su corazón
entre piedras su fogata, evita los miedos
cuidando lo poco que regala, luz y calor
masticando su pasado con agrio dolor
recuerda que un día nació del amor
escupe solo hielo, la vida esta desierta
se fue tanto, que aun la razón no le cuenta
esconde llanto, reclama por su compañía
siente y se juega para cada día ser mejor
no entiende, no busca, solo quiere reír
para sus ojos mojar, cariño quiere sentir
no elige con quien, solo lo agobia escasez
mira detrás del cristal, pero no existe real
quien le acompaña, si ella ya no esta hoy
porque el mundo callo, quien se lo dirá
nació con dolor, desde ese día ella partió
solo sabe que a quien mira, esa le parió
todavía le sobra valor, no muestra su dolor
aunque ahora no le tenga, quiere vivir
sabe que por el, el mundo tendrá amor
despertara esperanza esa que por el murió
aun amanecerá en el prado abierta una flor
caricias tan divinas, besos a su corazón
el amor no acaba si sonríe soñando su calor.
Diego Ramsay.