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Los caminos del amor son casi infinitos. Una hermosa historia con un final que enlaza con el principio y decidió ser feliz.
Buena prosa Mariposa73pr. Me gustó su desarrollo.
Un abrazo.
Creo que el amor es en realidad atemporal y no se rige por las distancias. La persona que ya no se encuentra presente fisicamente en realidad la atesoramos en nuestro corazon. Bellisimo relato... Muchisimas estrellitas del firmamento!!!![]()
Me encanta verte escribir y adoro leerte. Es una hermosa historia, muy tierna y conmovedora. Siempre hay para alguien una persona.
Tienes tantos detalles, que se ha dibujado cada parte de la historia en mi mente. Me hiciste recordar a un amigo que pasó por ello y ya está pensando en casarse nuevamente. Me alegra que sea feliz de nuevo.
Gracias mariposita por regalarnos una perla valiosa. Adoro tu forma de ser. Abrazos Glendalis.
Preciosa prosa muy romántica,es muy bonita y tierna, y la vida continúa...,nos dejas un buen mensaje en ella,me encanto,te dejo besos y estrellas,Sandra
<font size="3"><span style="font-family: book antiqua">[video=youtube;-V7iMcsKe6g]http://www.youtube.com/watch?v=-V7iMcsKe6g&feature=related[/video]
Amar después de (ti)
Era una tarde de abril bella y radiante Robert se estaba preparando para su boda y se arreglaba su esmoquin frente al espejo. Sus ojos exclamaban felicidad(.) (había) encontrado el amor nuevamente(,) en aquella morena de ojos color ámbar que había conocido en un restaurante del sur de París. El mismo restaurante en el cual conoció a su antes fallecida esposa Marina. Sus ojos se humedecieron,(.) (cuanto) amó a Marina(...) todavía el amor (le) ardía en su pecho. Una brisa repentina entró por la ventana y tumbó al piso el retrato de Marina posado en su mesita de noche. Lo recogió y lo miró, ella sonreía y sintió que ella estaba con él en esos momentos. Emocionado y casi tambaleándose se aferro al espejo;(.) (llegó) a su mente aquel instante en el día de su entierro,(.) (días) antes ella había muerto de cáncer,(.) (fue) una luchadora incansable hasta su último día. Y hasta antes de morir lo último que le dijo fue (cuanto) lo amaba.
El día del entierro fue un calvario,(.) (su) corazón no aceptaba esa perdida y ante la mirada atónita de todos los presentes(,) salió corriendo del camposanto. Llegó a una playa que quedaba muy cerca y lloró hasta el cansancio. Creía morir de dolor en ese instante(,) pero un ruido procedente del mar lo hizo despertar,) eran gaviotas hermosas que volaban frente a sus ojos y se agrupaban formando un corazón. En ese instante sintió paz en su corazón(,)(ya usaste corazon en la oracion anterior) porque ese evento tan raro le decía que ella se había despedido de él y le deseaba la felicidad. Regresó al camposanto y le dijo adiós frente a su tumba. Seis meses después, la soledad lo embargaba(.) (pero de)(El) sólo pensar en enamorarse de nuevo le aterraba(,) porque era como enterrar para siempre en su corazón a Marina y no tenía el valor de hacerlo.
Un día volvió al restaurante en el cual se había enamorado de Marina, se sentó (en) (a)la misma mesa recordando aquellos instantes de felicidad, cuando se le acercó una mesera para preguntarle (que) quería,(.) (le) sonreía, era muy bella y amable . Pero no pudo decirle nada,(.) (se) levantó y se fue,(.) (nadie) le había llamado la atención como aquella joven y tuvo miedo de esas nuevas emociones que querían cobrar vida,(.) (salió) apresurado y no regresó al restaurante, hasta que tuvo el valor suficiente (de)(para) hacerlo. Volvió días después, se sentó en la misma mesa y la buscó entre la gente,(.) (ella) atendía a los clientes,(.) (tenía) una esbelta figura y sus ojos eran color ámbar.
Ella se acercó a su mesa sonriéndole y le dijo que se llamaba Grace, que ella lo atendería. El pidió dos cafés ella lo miró extrañada porque no venia acompañado, pero se los llevó,(.) (al )entregárselos él le pidió que se sentara con él y que el café era para ella. Ella aceptó gustosa y charlaron un rato(,) pues ella tenía que regresar a trabajar(,) pero antes le (dio) su número de teléfono. Él lo acepto temeroso y se fue del restaurante con ella en la mente. No la llamó, no tenía el valor,(.) (pasaron) los días(,) casi un mes, pero lo ahogaba la soledad hasta que por fin se atrevió, sonó una y dos veces iba a colgar pero ella (contesto).
Su voz tan armoniosa y dulce era como canción de amor para sus oídos,(.) (respiró) hondo y le dijo (quien) era y la (invito) a salir. Ella aceptó y le (dio) su dirección, él jamás se arrepintió de haber tomado aquella decisión(,) porque Grace era una mujer maravillosa que lo comprendió y le brindó su amor incondicional. Pasaban largas horas hablando, paseaban por hermosos lugares y compartían hermosos momentos. Una noche ella lo invitó a su apartamento y le preparó una cena especial, él sabía que el momento de consumar ese amor se acercaba(,) y aunque la deseaba con todo su ser(,) el recuerdo de Marina lo hacía retroceder.
Pero recordó ese momento en la playa cuando las gaviotas le llevaron el mensaje de Marina deseándole amor y felicidad;(,) y tomó valor. La hizo suya con pasión y derroche sintiéndose libre de aquel fantasma que lo ataba a un recuerdo, cada caricia nueva, cada beso lo llevaron a un éxtasis sin retorno del cual ya era preso. Esa fue una de las primeras noches donde consumaron su amor;(.) (para) él era un amor diferente pero lo llenaba y lo hizo feliz. Tiempo después decidieron bendecir su unión en matrimonio. Un toque en la puerta lo regresó a la realidad, era su hermano apurándolo para ir a la iglesia, dejó el retrato en la mesita de noche se secó las lágrimas y decidió ser feliz.
Glendalis Lugo@todos los derechos reservados
Hermoso final amiga, me ha encantado de principio a fin, pero ese final te quedo de maravilla, gracias por compartir tu arte, nunca dejes de escribir
Bonita historia, donde el amor vuelve a relucir, después de haber quedado destrozado, triste pero con un final feliz, ha sido un placer leerla amiga, besos y estrellas, Ricardo.<font size="3"><span style="font-family: book antiqua">[video=youtube;-V7iMcsKe6g]http://www.youtube.com/watch?v=-V7iMcsKe6g&feature=related[/video]
Amar después de ti
Era una tarde de abril bella y radiante Robert se estaba preparando para su boda y se arreglaba su esmoquin frente al espejo. Sus ojos exclamaban felicidad. Había encontrado el amor nuevamente, en aquella morena de ojos color ámbar que había conocido en un restaurante del sur de París. El mismo restaurante en el cual conoció a su antes fallecida esposa Marina. Sus ojos se humedecieron. Cuanto amó a Marina todavía el amor le ardía en su pecho. Una brisa repentina entró por la ventana y tumbó al piso el retrato de Marina posado en su mesita de noche. Lo recogió y lo miró, ella sonreía y sintió que ella estaba con él en esos momentos. Emocionado y casi tambaleándose se aferro al espejo. Llegó a su mente aquel instante en el día de su entierro. Días antes ella había muerto de cáncer. Fue una luchadora incansable hasta su último día. Y hasta antes de morir lo último que le dijo fue cuanto lo amaba.
El día del entierro fue un calvario. Su corazón no aceptaba esa perdida y ante la mirada atónita de todos los presentes, salió corriendo del camposanto. Llegó a una playa que quedaba muy cerca y lloró hasta el cansancio. Creía morir de dolor en ese instante, pero un ruido procedente del mar lo hizo despertar, eran gaviotas hermosas que volaban frente a sus ojos y se agrupaban formando un corazón. En ese instante sintió paz en su alma, porque ese evento tan raro le decía que ella se había despedido de él y le deseaba la felicidad. Regresó al camposanto y le dijo adiós frente a su tumba. Seis meses después, la soledad lo embargaba. Pero de sólo pensar en enamorarse de nuevo le aterraba, porque era como enterrar para siempre en su corazón a Marina y no tenía el valor de hacerlo.
Un día volvió al restaurante en el cual se había enamorado de Marina, se sentó en la misma mesa recordando aquellos instantes de felicidad, cuando se le acercó una mesera para preguntarle que quería. Le sonreía, era muy bella y amable. Pero no pudo decirle nada. Se levantó y se fue. Nadie le había llamado la atención como aquella joven y tuvo miedo de esas nuevas emociones que querían cobrar vida. Salió apresurado y no regresó al restaurante, hasta que tuvo el valor suficiente para hacerlo. Volvió días después, se sentó en la misma mesa y la buscó entre la gente. Ella atendía a los clientes. Tenía una esbelta figura y sus ojos eran color ámbar.
Ella se acercó a su mesa sonriéndole y le dijo que se llamaba Grace, que ella lo atendería. El pidió dos cafés ella lo miró extrañada porque no venía acompañado, pero se los llevó. Al entregárselos él le pidió que se sentara con él y que el café era para ella. Ella aceptó gustosa y charlaron un rato, pues ella tenía que regresar a trabajar, pero antes le dio su número de teléfono. Él lo acepto temeroso y se fue del restaurante con ella en la mente. No la llamó, no tenía el valor. Pasaron los días, casi un mes, pero lo ahogaba la soledad hasta que por fin se atrevió, sonó una y dos veces iba a colgar pero ella contesto.
Su voz tan armoniosa y dulce era como canción de amor para sus oídos. Respiró hondo y le dijo quien era y la invito a salir. Ella aceptó y le dio su dirección, él jamás se arrepintió de haber tomado aquella decisión, porque Grace era una mujer maravillosa que lo comprendió y le brindó su amor incondicional. Pasaban largas horas hablando, paseaban por hermosos lugares y compartían hermosos momentos. Una noche ella lo invitó a su apartamento y le preparó una cena especial, él sabía que el momento de consumar ese amor se acercaba, y aunque la deseaba con todo su ser, el recuerdo de Marina lo hacía retroceder.
Pero recordó ese momento en la playa cuando las gaviotas le llevaron el mensaje de Marina deseándole amor y felicidad, y tomó valor. La hizo suya con pasión y derroche sintiéndose libre de aquel fantasma que lo ataba a un recuerdo, cada caricia nueva, cada beso lo llevaron a un éxtasis sin retorno del cual ya era preso. Esa fue una de las primeras noches donde consumaron su amor. Para él era un amor diferente pero lo llenaba y lo hizo feliz. Tiempo después decidieron bendecir su unión en matrimonio. Un toque en la puerta lo regresó a la realidad, era su hermano apurándolo para ir a la iglesia, dejó el retrato en la mesita de noche se secó las lágrimas y decidió ser feliz.
Glendalis Lugo@todos los derechos reservados
El amor es así. Tu prosa cautiva al lector. Saludos y estrellas.
Bonita historia, donde el amor vuelve a relucir, después de haber quedado destrozado, triste pero con un final feliz, ha sido un placer leerla amiga, besos y estrellas, Ricardo.
Cuando has amado y has sido amado,cuando eras feliz con tu amor,cuando estabas enamorado,Cuando tu corazon ardiente de amor se lo das ha alguien y luego ves como te lo arrebatan,y caes en la soledad,el sufrimiento,deseando la muerte,no querer vivir.El tiempo empieza a cerrar esa herida,encuentras otro amor pero vuelve su recuerdo,la culpa te embarga y no puedes consumar tu amor.Vuelves a conocer a alguien pero el miedo de olvidarla no te deja acercarte a ella,salir con ella.Al final tu recuerdo te deja enamorarte y aunque ahora amas a otra persona siempre recuerdas su memoria pero dejandote en paz.
Hermosa historia.No te puedo decir nada que ya no te hayan dicho.
Besos y gracias
Hermoso y sutil relato amiga mariposa. Cada vez escribes mejor. Gracias por regalarnos tu talento. Un beso.
alicia Pérez Hernández;4024436 dijo:mariposita me encanto el relato, muchas veces no necesita estar muerto, hay fantasmas en tu vida que no tedejan AMAR DE NUEVO, SON ESOS AMORES ENTERRADOS EN TU CORAZON, QUE NO SE VAN, ROBAN LA PAZ DE TU ALMA,
TE COMEN POR DENTRO Y NO PUEDES SER FELIZ EN OTROS BRAZOS PORQUE EL AMOR SE ANIDO Y NO SE VA,
NO TE ABANDONA Y TE DULE AMAR A OTRO, PORQUE SIENTES ESE AMOR ARRAIGADO HASTA LOS HUESOS,
NO ERES LIBRE POR MAS QUE LO INTENTAS, ESE AMOR TE PERSIGUE Y NO TE DEJA SER FELIZ,
me encanto el relato, pero igual es que este muerto que vivio, si vive en ti,
un beso y mis carinos
<font size="3"><span style="font-family: book antiqua">[video=youtube;-V7iMcsKe6g]http://www.youtube.com/watch?v=-V7iMcsKe6g&feature=related[/video]
Amar después de ti
Era una tarde de abril bella y radiante Robert se estaba preparando para su boda y se arreglaba su esmoquin frente al espejo. Sus ojos exclamaban felicidad. Había encontrado el amor nuevamente, en aquella morena de ojos color ámbar que había conocido en un restaurante del sur de París. El mismo restaurante en el cual conoció a su antes fallecida esposa Marina. Sus ojos se humedecieron. Cuanto amó a Marina todavía el amor le ardía en su pecho. Una brisa repentina entró por la ventana y tumbó al piso el retrato de Marina posado en su mesita de noche. Lo recogió y lo miró, ella sonreía y sintió que ella estaba con él en esos momentos. Emocionado y casi tambaleándose se aferro al espejo. Llegó a su mente aquel instante en el día de su entierro. Días antes ella había muerto de cáncer. Fue una luchadora incansable hasta su último día. Y hasta antes de morir lo último que le dijo fue cuanto lo amaba.
El día del entierro fue un calvario. Su corazón no aceptaba esa perdida y ante la mirada atónita de todos los presentes, salió corriendo del camposanto. Llegó a una playa que quedaba muy cerca y lloró hasta el cansancio. Creía morir de dolor en ese instante, pero un ruido procedente del mar lo hizo despertar, eran gaviotas hermosas que volaban frente a sus ojos y se agrupaban formando un corazón. En ese instante sintió paz en su alma, porque ese evento tan raro le decía que ella se había despedido de él y le deseaba la felicidad. Regresó al camposanto y le dijo adiós frente a su tumba. Seis meses después, la soledad lo embargaba. Pero de sólo pensar en enamorarse de nuevo le aterraba, porque era como enterrar para siempre en su corazón a Marina y no tenía el valor de hacerlo.
Un día volvió al restaurante en el cual se había enamorado de Marina, se sentó en la misma mesa recordando aquellos instantes de felicidad, cuando se le acercó una mesera para preguntarle que quería. Le sonreía, era muy bella y amable. Pero no pudo decirle nada. Se levantó y se fue. Nadie le había llamado la atención como aquella joven y tuvo miedo de esas nuevas emociones que querían cobrar vida. Salió apresurado y no regresó al restaurante, hasta que tuvo el valor suficiente para hacerlo. Volvió días después, se sentó en la misma mesa y la buscó entre la gente. Ella atendía a los clientes. Tenía una esbelta figura y sus ojos eran color ámbar.
Ella se acercó a su mesa sonriéndole y le dijo que se llamaba Grace, que ella lo atendería. El pidió dos cafés ella lo miró extrañada porque no venía acompañado, pero se los llevó. Al entregárselos él le pidió que se sentara con él y que el café era para ella. Ella aceptó gustosa y charlaron un rato, pues ella tenía que regresar a trabajar, pero antes le dio su número de teléfono. Él lo acepto temeroso y se fue del restaurante con ella en la mente. No la llamó, no tenía el valor. Pasaron los días, casi un mes, pero lo ahogaba la soledad hasta que por fin se atrevió, sonó una y dos veces iba a colgar pero ella contesto.
Su voz tan armoniosa y dulce era como canción de amor para sus oídos. Respiró hondo y le dijo quien era y la invito a salir. Ella aceptó y le dio su dirección, él jamás se arrepintió de haber tomado aquella decisión, porque Grace era una mujer maravillosa que lo comprendió y le brindó su amor incondicional. Pasaban largas horas hablando, paseaban por hermosos lugares y compartían hermosos momentos. Una noche ella lo invitó a su apartamento y le preparó una cena especial, él sabía que el momento de consumar ese amor se acercaba, y aunque la deseaba con todo su ser, el recuerdo de Marina lo hacía retroceder.
Pero recordó ese momento en la playa cuando las gaviotas le llevaron el mensaje de Marina deseándole amor y felicidad, y tomó valor. La hizo suya con pasión y derroche sintiéndose libre de aquel fantasma que lo ataba a un recuerdo, cada caricia nueva, cada beso lo llevaron a un éxtasis sin retorno del cual ya era preso. Esa fue una de las primeras noches donde consumaron su amor. Para él era un amor diferente pero lo llenaba y lo hizo feliz. Tiempo después decidieron bendecir su unión en matrimonio. Un toque en la puerta lo regresó a la realidad, era su hermano apurándolo para ir a la iglesia, dejó el retrato en la mesita de noche se secó las lágrimas y decidió ser feliz.
Glendalis Lugo@todos los derechos reservados
Hermoso relato, bello final.<br>Un placer leerte, estrellas te dejo.
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