DAMAR BOREALIS
Poeta fiel al portal
Unas manos que no saben amar son cosa muerta,
una piel sin otra piel fenece yerta,
los ojos que no ven dentro solo padecen
la vida sin amor es cosa incierta.
La muerte mas cerca del infierno
es la que no ha conocido camas blandas,
el calor que se ahoga en los lamentos
es aquel que no ha navegado una espalda.
La ropa que no cae es una muralla,
los besos que se aburren en los labios,
las horas despiertas de las noches desiertas,
son brillos de puñal por la mirada.
Por eso amar es maleficio,
que solo goza aquel que ha amado,
por eso es que en esta vida hay tantos muertos
que vagan con el pecho desolado.
Amar aunque nos duela es la clave,
soñar en otro cuerpo inflamado,
tener presto el beso al que nos ama;
llorar a oscuras los momentos deportados.
Amar aunque nos duela por los huesos
el solo impulso de intentarlo.
una piel sin otra piel fenece yerta,
los ojos que no ven dentro solo padecen
la vida sin amor es cosa incierta.
La muerte mas cerca del infierno
es la que no ha conocido camas blandas,
el calor que se ahoga en los lamentos
es aquel que no ha navegado una espalda.
La ropa que no cae es una muralla,
los besos que se aburren en los labios,
las horas despiertas de las noches desiertas,
son brillos de puñal por la mirada.
Por eso amar es maleficio,
que solo goza aquel que ha amado,
por eso es que en esta vida hay tantos muertos
que vagan con el pecho desolado.
Amar aunque nos duela es la clave,
soñar en otro cuerpo inflamado,
tener presto el beso al que nos ama;
llorar a oscuras los momentos deportados.
Amar aunque nos duela por los huesos
el solo impulso de intentarlo.
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