Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
La lluvia era mi amiga,
el silencio escaseaba,
la ciudad me acompañaba,
mis versos reían noches,
todo esto junto a ti,
palabra a palabra
creciendo en las miradas,
tú me escuchabas,
yo te vivía
acariciando tus días
repletos de sol.
Un giro de tu luna,
una verdad insolente
que se asomó
a mi ventana
y la vida
que es muy suya
fueron suficientes
para que yo te escribiera
este amargo poema.
el silencio escaseaba,
la ciudad me acompañaba,
mis versos reían noches,
todo esto junto a ti,
palabra a palabra
creciendo en las miradas,
tú me escuchabas,
yo te vivía
acariciando tus días
repletos de sol.
Un giro de tu luna,
una verdad insolente
que se asomó
a mi ventana
y la vida
que es muy suya
fueron suficientes
para que yo te escribiera
este amargo poema.