PESCADOR DE VERSOS
Poeta asiduo al portal
Quererte asì...
con el calor de mil soles en mi pecho ardiendo
con la suave espuma de una playa virgen.
Enamorarme asì...
como si en tus lagos durmieran mis lunas,
y en cada suspiro nacieran los vientos.
Adorarte asì...
como si en tu altar reinaran los dioses
y por tus rincones fluyeran los rìos.
Besarte asì...
como si en tus labios murieran mis penas,
y muriera todo lo amargo del mundo.
Entregarme asì...
como si el mundo parara en su marcha
y en tus muslos suaves ahogara corduras.
No debì...y tù lo sabes,
pero por las venas de mi alma corren
esas ganas locas que el olvido evita.
Y las penas nuevas que tu adiòs me deja,
son finas espinas que en mi ser se alojan,
lastimando todo lo que a su paso encuentran.
Mas no me arrepiento de haber entregado
todos los tesoros que escondìa mi alma,
porque cada beso que dejè en tu boca,
era una visita que daba a la gloria.
con el calor de mil soles en mi pecho ardiendo
con la suave espuma de una playa virgen.
Enamorarme asì...
como si en tus lagos durmieran mis lunas,
y en cada suspiro nacieran los vientos.
Adorarte asì...
como si en tu altar reinaran los dioses
y por tus rincones fluyeran los rìos.
Besarte asì...
como si en tus labios murieran mis penas,
y muriera todo lo amargo del mundo.
Entregarme asì...
como si el mundo parara en su marcha
y en tus muslos suaves ahogara corduras.
No debì...y tù lo sabes,
pero por las venas de mi alma corren
esas ganas locas que el olvido evita.
Y las penas nuevas que tu adiòs me deja,
son finas espinas que en mi ser se alojan,
lastimando todo lo que a su paso encuentran.
Mas no me arrepiento de haber entregado
todos los tesoros que escondìa mi alma,
porque cada beso que dejè en tu boca,
era una visita que daba a la gloria.
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