Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Te amo en la cuenta regresiva, en los últimos segundos del calendario que se derrumba como un castillo de arena que el mar devora. Te amo en el vértigo del último día, cuando el sol parece despedirse más lento, como si también quisiera quedarse un rato más.
Es amarte hasta el filo de la medianoche, donde el tiempo tropieza y cae en una pausa breve, suspendida, entre lo que fuimos y lo que seremos. Es amarte en el último respiro de diciembre, en el eco de las horas que se van, llevándose nuestras dudas, pero no nuestros sueños.
Y luego, como quien renace en el primer latido de enero, amarte de nuevo. Amarte desde cero, pero sin olvidar el peso dulce de los días compartidos. Amarte como quien escribe un poema en la página en blanco del año, con trazos de esperanza, con palabras que aún no existen, pero que nacen contigo.
Es que contigo, el final es siempre un principio, y empezar de nuevo no es repetir, sino reinventar. Porque en cada inicio, tus manos me construyen de nuevo; porque en cada final, tus ojos me enseñan que el tiempo no es más que una excusa para quedarnos.
Y así, te amo, hasta el fin y el principio. Una y otra vez.
Es amarte hasta el filo de la medianoche, donde el tiempo tropieza y cae en una pausa breve, suspendida, entre lo que fuimos y lo que seremos. Es amarte en el último respiro de diciembre, en el eco de las horas que se van, llevándose nuestras dudas, pero no nuestros sueños.
Y luego, como quien renace en el primer latido de enero, amarte de nuevo. Amarte desde cero, pero sin olvidar el peso dulce de los días compartidos. Amarte como quien escribe un poema en la página en blanco del año, con trazos de esperanza, con palabras que aún no existen, pero que nacen contigo.
Es que contigo, el final es siempre un principio, y empezar de nuevo no es repetir, sino reinventar. Porque en cada inicio, tus manos me construyen de nuevo; porque en cada final, tus ojos me enseñan que el tiempo no es más que una excusa para quedarnos.
Y así, te amo, hasta el fin y el principio. Una y otra vez.