Nommo
Poeta veterano en el portal
De un tiempo a esta parte,
ya no invado territorios.
Ni trato de unir Europa,
cosiéndola, como Napoleón Bonaparte.
Parche a parche, en el mismo abrigo...
Ahora, las zagalas,
prefiero que estén a solas,
como las Hilanderas de Velázquez.
Soy poderoso; ya, no me vencen.
Ni me capturan, en arrobamiento explosivo.
Fui fuerte y vencíalas.
Pero ahora, que me auto-controlo,
y me domino, del mucho Ajedrez,
abomino. ¡ Demasiadas encrucijadas !
Tanto sansón, ¡ Tanta Dalila !
Tanto templo filisteo,
columnas salomónicas,
dóricas, jónicas y corintias.
¡ Tanta masonería !
No, gracias:
Comprendiendo a los demás,
me hice inteligente.
Pero me iluminé,
al comprenderme a mí mismo.
¡ Que no me doblegas, Fredesvinta !
ya no invado territorios.
Ni trato de unir Europa,
cosiéndola, como Napoleón Bonaparte.
Parche a parche, en el mismo abrigo...
Ahora, las zagalas,
prefiero que estén a solas,
como las Hilanderas de Velázquez.
Soy poderoso; ya, no me vencen.
Ni me capturan, en arrobamiento explosivo.
Fui fuerte y vencíalas.
Pero ahora, que me auto-controlo,
y me domino, del mucho Ajedrez,
abomino. ¡ Demasiadas encrucijadas !
Tanto sansón, ¡ Tanta Dalila !
Tanto templo filisteo,
columnas salomónicas,
dóricas, jónicas y corintias.
¡ Tanta masonería !
No, gracias:
Comprendiendo a los demás,
me hice inteligente.
Pero me iluminé,
al comprenderme a mí mismo.
¡ Que no me doblegas, Fredesvinta !