Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Raíces perdidas,
de centros ceremoniosos,
omnipresentes sin carne,
con las mandíbulas apretadas,
ante la fascinación moribunda,
con el tributo sangriento,
Barreras informes,
con las llamas ardientes,
rojizos pensamientos,
que bañen por una vez,
el oro derretido...
Anclando el pensamiento,
robando las soledades al tiempo,
que ha perdido la batalla,
mas no el olvido,
si me ha arrebatado el todo...
Confusas palabras,
enredados pensamientos,
que son claves pequeñas,
para discernir quien soy en realidad,
conjugando los verbos,
conjugando los versos,
Ser quien es,
ser quien soy...
Tempestad entre nubes.
Con rayo partido en la plata,
grito en silencio,
que ensordezca al más necio.
con flauta tranquila.
que recuerde el viento...
Consumada tiranía,
que nace del cielo,
robándonos la cólera verdadera,
lanzando sus pobres huesos...
para algarabía de los idiotas...
¿Qué acaso no te avergüenzas?
vivir en lodo, jugar con fango,
en la terquedad del creer,
en falsos fuegos fatuos,
que se extinguen al primer contacto...
Lágrimas de cristal...
Recogidas en diamantes.
que haga mi corona brillante.
con la sangre de inocentes,
como diadema... que la vida sigue
Aún si maldices a todos los que son,
aún si dejaras de alimentar a los cerdos,
porque al final siempre encuentran mas basura,
se llaman a si mismos... encarcelándose...
Verdugo de hacha afilada,
que cercene sus miserables existencias,
mas no seré tan magnánimo,
pues sería haceros un favor...
Atiborrar de mentirosos el más allá,
sin que tengan nada que hacer en el acá,
¡Parcas no cortéis el hilo aún!
que la tierra tiemble... solamente...
¡Protestadse insolentes!
de alas blanquecinas,
con la inteligencia de un borrego,
doblegad las rodillas... ante mí...
(Suspiro)
Apriete el misterio,
con la cornamenta dorada,
rellena de las frutas mortales,
que hoy comeré la manzana,
beberé la fruta prohibida....
¡Esa que escondes entre tus piernas!
para complementar mi oda,
entre arañazos en tu piel,
y sangre en tus labios,
Que siga la sinfonía,
si al momento muero de pasión,
con la piel ardiendo,
con la voracidad de un agujero negro...
Vivan las entrañas bañadas,
por la raíz de vida...
semilla profunda que traerá,
los frutos esperados...
¡Mira y aprende!
¡Juega y diviértete!
que aún serás mi presa,
que aún serás mi prisionera...
Así sea... entre cráneos,
así sea... entre fuegos...
y ¿por qué no?
entre la sangre de tus venas...
mi delirio, mi tormento...
Con líneas trazadas en tus pechos,
que atraigan por siempre mis colmillos,
mi calidez... mi ternura...
Así sea...
L.V.
de centros ceremoniosos,
omnipresentes sin carne,
con las mandíbulas apretadas,
ante la fascinación moribunda,
con el tributo sangriento,
Barreras informes,
con las llamas ardientes,
rojizos pensamientos,
que bañen por una vez,
el oro derretido...
Anclando el pensamiento,
robando las soledades al tiempo,
que ha perdido la batalla,
mas no el olvido,
si me ha arrebatado el todo...
Confusas palabras,
enredados pensamientos,
que son claves pequeñas,
para discernir quien soy en realidad,
conjugando los verbos,
conjugando los versos,
Ser quien es,
ser quien soy...
Tempestad entre nubes.
Con rayo partido en la plata,
grito en silencio,
que ensordezca al más necio.
con flauta tranquila.
que recuerde el viento...
Consumada tiranía,
que nace del cielo,
robándonos la cólera verdadera,
lanzando sus pobres huesos...
para algarabía de los idiotas...
¿Qué acaso no te avergüenzas?
vivir en lodo, jugar con fango,
en la terquedad del creer,
en falsos fuegos fatuos,
que se extinguen al primer contacto...
Lágrimas de cristal...
Recogidas en diamantes.
que haga mi corona brillante.
con la sangre de inocentes,
como diadema... que la vida sigue
Aún si maldices a todos los que son,
aún si dejaras de alimentar a los cerdos,
porque al final siempre encuentran mas basura,
se llaman a si mismos... encarcelándose...
Verdugo de hacha afilada,
que cercene sus miserables existencias,
mas no seré tan magnánimo,
pues sería haceros un favor...
Atiborrar de mentirosos el más allá,
sin que tengan nada que hacer en el acá,
¡Parcas no cortéis el hilo aún!
que la tierra tiemble... solamente...
¡Protestadse insolentes!
de alas blanquecinas,
con la inteligencia de un borrego,
doblegad las rodillas... ante mí...
(Suspiro)
Apriete el misterio,
con la cornamenta dorada,
rellena de las frutas mortales,
que hoy comeré la manzana,
beberé la fruta prohibida....
¡Esa que escondes entre tus piernas!
para complementar mi oda,
entre arañazos en tu piel,
y sangre en tus labios,
Que siga la sinfonía,
si al momento muero de pasión,
con la piel ardiendo,
con la voracidad de un agujero negro...
Vivan las entrañas bañadas,
por la raíz de vida...
semilla profunda que traerá,
los frutos esperados...
¡Mira y aprende!
¡Juega y diviértete!
que aún serás mi presa,
que aún serás mi prisionera...
Así sea... entre cráneos,
así sea... entre fuegos...
y ¿por qué no?
entre la sangre de tus venas...
mi delirio, mi tormento...
Con líneas trazadas en tus pechos,
que atraigan por siempre mis colmillos,
mi calidez... mi ternura...
Así sea...
L.V.
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