SALDIO CORAL
Poeta recién llegado
Amiga,
te vi hoy,
debajo de ese cielo azul
caminabas hermosa;
aquel instante sintió mi corazón
que serías mía
o dejaría de latir.
Mágicos, y ala vez míseros segundos
tu mirada serena
y la mía -maravillada-
se cruzaron y
y el mundo hizo una pausa.
El sol susurró a la luna:
"Déjame contemplar tus delicados ojos
hasta que deje de respirar
o detendré el universo
solo para mirarte."
Solo un segundo más...
pero te fuiste, pasaste cerca
como diciéndome
¡Todo pasa, hasta lo irreal!
y marchaste; no se a qué cielo,
no se entre qué estrellas.
Te vi hoy,
ví la silueta de la
mujer que tanto amo
desvanecerse en la bruma
debajo de ese cielo azul; y atrás
mi vida, deseando a morir la tuya.
te vi hoy,
debajo de ese cielo azul
caminabas hermosa;
aquel instante sintió mi corazón
que serías mía
o dejaría de latir.
Mágicos, y ala vez míseros segundos
tu mirada serena
y la mía -maravillada-
se cruzaron y
y el mundo hizo una pausa.
El sol susurró a la luna:
"Déjame contemplar tus delicados ojos
hasta que deje de respirar
o detendré el universo
solo para mirarte."
Solo un segundo más...
pero te fuiste, pasaste cerca
como diciéndome
¡Todo pasa, hasta lo irreal!
y marchaste; no se a qué cielo,
no se entre qué estrellas.
Te vi hoy,
ví la silueta de la
mujer que tanto amo
desvanecerse en la bruma
debajo de ese cielo azul; y atrás
mi vida, deseando a morir la tuya.
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