Arturo Acosta
Reconstructor de sueños rotos
No hay despedidas.
Llevo impregnadas las palabras tuyas,
como el pasto se impregna cada mañana
de rocío.
Amiga.
Bendito el camino por el que dejas huella.
Camíname. Ándame.
Pisa esta tierra fértil
con tus palabras como semillas.
Luego
cosechemos
como cada año
lo hacemos.
Sembradora de versos,
ven y mira nacer en mis labios
versos al amanecer.
Como los versos tuyos.
Como las palabras discordantes
anhelantes por brotar
atropelladas,
sin pensar.
Amiga.
Está cerca el amanecer
como tu mirada
tan cercana de la mía.
Ven. Es tiempo de la cosecha.
El maizal bebe tus poemas
entre gotas de rocío.
Llevo impregnadas las palabras tuyas,
como el pasto se impregna cada mañana
de rocío.
Amiga.
Bendito el camino por el que dejas huella.
Camíname. Ándame.
Pisa esta tierra fértil
con tus palabras como semillas.
Luego
cosechemos
como cada año
lo hacemos.
Sembradora de versos,
ven y mira nacer en mis labios
versos al amanecer.
Como los versos tuyos.
Como las palabras discordantes
anhelantes por brotar
atropelladas,
sin pensar.
Amiga.
Está cerca el amanecer
como tu mirada
tan cercana de la mía.
Ven. Es tiempo de la cosecha.
El maizal bebe tus poemas
entre gotas de rocío.