yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aun queda la escuálida ilusión,
que tras un año de ausencia esto sea un mal sueño,
efecto de un mal alcohol,
el jugo acre de una pesadilla
un delirio severo,
un golpe a la razón
después tu voz en el reproductor
sabia y serena me pone en evidencia que te has muerto,
(si puede llamársele así a tu ausencia física).
Y entonces se despierta de nuevo la puntilla de tu adiós
apresurado,
terco y apurado como un dardo,
injusto como un robo.
Amigo Facundo,
(es increíble lo bien que se siente llamarte así)
no habrá balas homicidas que rompan el peso de tus palabras
certeras y ardientes como flecha encendida, incendiaria,
ni silencio fatal que calle tu paso por la tierra
que fue tu escenario y tu tribuna,
no habrá sinrazón, ni purulenta cobardía
que ponga fin a tu misión,
pues en el paréntesis de este rencuentro postergado
seguirás siendo fuerza viva y constante,
cañón y candela,
barco y vigía.
Amigo Facundo,
te sorprenderá seguramente lo rápido que un año puede ser,
lo amargo que un año es sin el estruendo de tu risa,
no obstante aquí abajo
los calendarios siguen de luto
como doce meses atrás
porque fuiste el blanco de un errado fratricida.
que tras un año de ausencia esto sea un mal sueño,
efecto de un mal alcohol,
el jugo acre de una pesadilla
un delirio severo,
un golpe a la razón
después tu voz en el reproductor
sabia y serena me pone en evidencia que te has muerto,
(si puede llamársele así a tu ausencia física).
Y entonces se despierta de nuevo la puntilla de tu adiós
apresurado,
terco y apurado como un dardo,
injusto como un robo.
Amigo Facundo,
(es increíble lo bien que se siente llamarte así)
no habrá balas homicidas que rompan el peso de tus palabras
certeras y ardientes como flecha encendida, incendiaria,
ni silencio fatal que calle tu paso por la tierra
que fue tu escenario y tu tribuna,
no habrá sinrazón, ni purulenta cobardía
que ponga fin a tu misión,
pues en el paréntesis de este rencuentro postergado
seguirás siendo fuerza viva y constante,
cañón y candela,
barco y vigía.
Amigo Facundo,
te sorprenderá seguramente lo rápido que un año puede ser,
lo amargo que un año es sin el estruendo de tu risa,
no obstante aquí abajo
los calendarios siguen de luto
como doce meses atrás
porque fuiste el blanco de un errado fratricida.