Arnaldo
Poeta recién llegado
Tranquilizad mi alma, hermano mío,
sobre aquellas cosas que con tu aire comprensivo,
supiste esclarecer y acallar mis lágrimas al ser abatido,
por apesadumbrado vívido del pasado hundido.
Tu que conoces mis vivencias y ambiciones, lo he escondido.
Tu que a pesar de entenderme, cual madre me ha parido,
puedes adivinar una lágrima para robarle una sonrisa al alarido,
y llamar al llanto para mostrarme cuando estoy vencido.
Bienaventuradas las noches escarchadas, invocando a olvidos.
Aquellas que no importaba el frío, más que un buen vaso de vino.
Una mirada cómplice rompiendo la niebla, y el vino nuevamente el vino,
humedeciendo la boca y calentando el espíritu, aún dormido.
Soñadores de ayer, hoy y siempre, como haz querido.
Aquellos locos imaginando un enorme futuro,
a sabiendas de limitaciones que hemos padecido.
Tu que eres roca para indicarme un lugar de apoyo,
roca donde construir la amistad convertida en sólido edificio,
roca que puede golpear para evitar los fracasos,
roca que destruye a quienes nos han humillado.
A ti, mística emparentada con lo indescifrable del universo,
quisiera darte las gracias por compartir conmigo este loco sueño.
Sueño de vivir atemporalmente con la dicha de poder llamarte AMIGO.
sobre aquellas cosas que con tu aire comprensivo,
supiste esclarecer y acallar mis lágrimas al ser abatido,
por apesadumbrado vívido del pasado hundido.
Tu que conoces mis vivencias y ambiciones, lo he escondido.
Tu que a pesar de entenderme, cual madre me ha parido,
puedes adivinar una lágrima para robarle una sonrisa al alarido,
y llamar al llanto para mostrarme cuando estoy vencido.
Bienaventuradas las noches escarchadas, invocando a olvidos.
Aquellas que no importaba el frío, más que un buen vaso de vino.
Una mirada cómplice rompiendo la niebla, y el vino nuevamente el vino,
humedeciendo la boca y calentando el espíritu, aún dormido.
Soñadores de ayer, hoy y siempre, como haz querido.
Aquellos locos imaginando un enorme futuro,
a sabiendas de limitaciones que hemos padecido.
Tu que eres roca para indicarme un lugar de apoyo,
roca donde construir la amistad convertida en sólido edificio,
roca que puede golpear para evitar los fracasos,
roca que destruye a quienes nos han humillado.
A ti, mística emparentada con lo indescifrable del universo,
quisiera darte las gracias por compartir conmigo este loco sueño.
Sueño de vivir atemporalmente con la dicha de poder llamarte AMIGO.